“La cabaña del Tio Tom”


Harriet Beceher-STOROE (1812-1869)No a la Esclavitud y la Discriminación Racial

Cabalgaban a todo galope los turbulentos años de la segunda mitad del siglo XIX en la gran nación norteamericana (USA) que conduciría trágicamente a la guerra civil que conmocionó a todo el país. En estas circunstancias.

Enriqueta aparece en el escenario histórico con su gran obra para denunciar con la protesta enérgica y profundamente emotiva contra la esclavitud, dramatizó el sufrimiento de los negros y la inhumanidad de los tratantes de esclavos tan vívidamente, que hizo más que ningún agitador por despertar el afán de justicia en la conciencia norteamericana. Pinta a los traficantes en todo el esplendor de su maldad humana, así como el sentimiento libertario de los abolicionistas cristalizados en medio de dramáticas escenas de dolor.

Con los personajes bien retratados, el lector logra captar directamente y sin esfuerzos el enorme significado de esta gran lucha, así como también el mensaje claro y contundente: una protesta colectiva contra uno de los problemas históricos – sociales de nuestros pueblos: la esclavitud.

Cuando Abraham Lincoln estrechó su mano por primera vez dijo: “Es ésta la pequeña mujer que ha ganado esta gran guerra? Cumple así la literatura su función de lucha social hacia la práctica de los elevados valores humanos.
El país quedó impactado – 1852- Considerada también la primera novela sociológica en su país, ha sido traducida a los idiomas más cultos.

Esta manuda luchadora evangélica, hija de un clérigo liberal y casada con un ministro religioso y madre de seis hijos, murió a los 84 años, después de haberse abolido la esclavitud (1855).

ARGUMENTO.
El rico hacendado William Shelby, a pesar de estimar mucho a su mejor servidor, el esclavo Tom, se ve obligado, por las circunstancias apremiantes que atraviesa, a venderlo junto con el pequeño Eric, al malvado Haley. Los pagarés no podían esperar más.

Eliza, madre del pequeño, al enterarse, abandona la hacienda y huye con su hijo hacia la frontera. Quedando en reunirse allá, tras la libertad con el esposo Jorge, que también emprende temeraria huida.

Tom, por otro lado, es llevado por el siniestro Haley en un barco, donde conoce a la joven Evangelina, hija de Augustin Saint Claire, a quien auxilia en momentos críticos y la salva de inminente peligro de muerte, por lo que lo compra y pasa a vivir con ellos. Pero esto dura poco porque lamentablemente la joven enferma y muere; poco después el padre también muere intempestivamente en un confuso incidente, y la viuda lo vende a Simón Legree, conocido por su rudeza y extrema crueldad. En la plantación de algodón obliga a Tom a tratar con la misma crueldad a sus hermanos negros, pero este se niega, lo que exacerba la furia del esclavista que ordena a sus secuaces Quimbo y Sombo azotarlo sin misericordia hasta dejarlo moribundo al borde de la muerte.

Otra suerte han corrido los otros esclavos que después de atravesar el río congelado de Ohio, han buscado la ayuda del senador Bird y logrado el apoyo de la comunidad religiosa de los cuáqueros que a través de Phineas Fleteher, logran enfrentar y vencer a sus perseguidores y alcanzar la ansiada libertad más allá de la frontera.

El joven Shelby, le había seguido el rastro hasta su reciente dueño, con el fin de rescatarlo y darle su libertad; pero llega demasiado tarde solo para escuchar sus últimas palabras y verlo expirar.

-¿Cuánto quiere que le pague por el derecho de poderlo de enterrar con dignidad?—increpó Jorge.

–Yo no vendo negros muertos—contesto el déspota.

–Puedes llevártelo y enterrarlo si así lo quieres.

Al tomar posesión de la herencia de su padre, el joven Shelby otorgó la libertad a todos sus esclavos y les dijo: “pero no se equivoquen; la hacienda siempre necesita de brazos fuertes. Los que quieran pueden quedarse trabajando con salario y libertad y a la memoria y gran ejemplo de lo que fue nuestro querido Tío Tom”.