sábado, enero 22, 2022
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Centro de Formación Humana (CEFHU

de tinta y papel
Luis Ordóñez
columnista

Emite gritos aterradores, cuando percibe el ingreso de infame instrumento, que se acerca con hambre deseoso de arrebatarlo del lugar más hermoso donde experimenta sus primeros signos de vida. ¿Qué ser vivo no quiere vivir? No tiene poder de decisión y es extraído sin ninguna pizca de misericordia. Con gritos desesperados trata de cogerse con sus finas manecitas de alguna parte del envoltorio natural; pero no, no puede hacerlo y con brutal fuerza es arrebatado y expulsado como un trozo sanguinolento inerte, inservible, al tacho de basura. Podría haber sido una persona de bien, quizá de mejor comportamiento de los tantos que están formando ahora la sociedad.

¿Qué pasaría si se forma la cultura del NO al aborto y Si al nacimiento? ¿En dónde? En todo el mundo. En algunos países se está tomando el tema con criterios razonables y actuales. Algunas personalidades plantean que habrían tres razones para permitir el aborto: Por violación; cuando la vida de la madre se encuentra en inminente peligro; y cuando el feto presenta anormalidades congénitas. Empero, en la mayoría de los casos los abortos se dan por estereotipos sociales y económicos. En buen romance, en jovencitas inmaduras que juegan con la relación sexual y de pronto se encuentran embarazadas, a espaldas de los padres y de la sociedad. En muchos casos en estudiantes de nivel superior, que se encuentran en ciudades diferentes a las de los padres y disponen del tiempo suficiente de practicar la relación sexual sin medir las consecuencias ¿Qué hacer?
El fomento del Sí al nacimiento, debe provenir del Gobierno Nacional, es decir, debe ser una Política de Estado. ¿Cuál sería el procedimiento? Al tomar conocimiento, la mujer tendría libertad de comunicarse con el gobierno local, regional o nacional, vía teléfono o correo gratuito. La autoridad competente toma el caso y atiende con profesional en psicología a la gestante, al futuro padre y a los padres de ella y del joven. Además, la gestante recibiría atención médica, asistencia con medicamentos y nutrición durante todo el proceso. La salud del nuevo ser humano ya estará garantizada. De todas maneras el bebé nacerá en buen estado de salud. La gestante continuará con los estudios que le corresponden; si hay desatención de los padres, el Estado asume el compromiso, hasta el final del estudio. El recién nacido sigue viviendo en su casa, el Centro de Formación Humana (CEFHU), con atención sanitaria, alimenticia, educativa y afectiva. La madre tiene todo el derecho de visitar al hijo las veces que considere necesarias. Luego que la madre ha concluido con los estudios superiores, decidirá si lleva al niño consigo o el niño se sigue quedando en el CEFHU. En el caso que el niño se sigue quedando en el Centro, éste asume el compromiso de conducirlo hasta la conclusión del estudio superior.

El embarazo por violación podría también ser tomado por el CEFHU, sin interrumpir las consecuencias legales del delito cometido.

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