Fecha: 12 de enero, 2018 - 6:10 am

¿Por qué no se retiran de la política?


En la práctica del boxeo, se le llama “Golpe al plexo solar” en el deporte del tiro al blanco; “Director al bull”, en el basquetbol es el equivalente a encestar la pelota sin tocar el aro.

En geometría seria como trazar una línea directa al centro de la circunferencia.

Son más que suficientes los ejemplos para que entiendan lo que deseamos expresar mediante una pregunta recontra directa:

¿Por qué no se retiran de la política nacional?

Obviamente les estamos dirigiendo la pregunta a las mujeres y hombres que al amparo de una tienda política, ostentan un cargo importante en ella. En otros casos a quienes gracias al voto popular vía las elecciones disfrutan de las bondades que otorga por ejemplo una curul en el Congreso de la Republica.

El apetecible, jugoso y suculento sueldo mensual, que perciben 14 veces en el transcurso de cada año, por espacio de 05 años como Congresistas de la Republica debe ser difícilmente desdeñable, acostumbrarse a gastar esa suma debe generar traumas en la siquis del interfecto. Todo un lustro; cinco años gastando por obligación a un ritmo tal, que no permita que la llegada del bendito fin de mes, los encuentre con un saldo aun no utilizado y su cuenta corriente se vea abrumada por el ingreso de un nuevo sueldo de congresista, con el que millones de peruanos sueñan tener, porque en promedio nacional, no llegan a percibir mensualmente ni siquiera el 10% de lo que gana un congresista, aunque este no cumpla con sus obligaciones, no asista a su centro de trabajo o llegue mucho después de la hora de citación.

Tal vez ha llegado la hora de que el pueblo peruano, que los elige y les paga, exija explicaciones respecto a lo anteriormente mencionado, así como el record individual de presentación de trabajos de fiscalización realizados en el aparato estatal y los proyectos de Ley presentados.

Porque el atractivo físico mostrado en banners, en volantes, posters o la televisión durante la campaña para conseguir votos y ser elegidos, no tiene ningún otro valor para el ejercicio de la función congresal. Parece ser una de las causas o factores que les impide hacer su trabajo.

También puede ser causal de ineficiencia, que algun@s congresistas actualmente no hayan terminado sus estudios de primaria o secundaria, lo que pone en evidencia una grave irresponsabilidad para con su propia persona. Sin embargo, es de conocimiento general, que los proyectos son elaborados por profesionales contratados con ese fin, siendo los congresistas que lo firman, los que reclaman su autoría. Ahora bien, no contratar su elaboración, evidencia un enfermizo deseo de ahorrar en extremo.

En mi condición de Comunicador, debo cumplir con el penoso deber de hacerles conocer que las personas que, mediante su voto, los eligieron; no quieren saber nada con ustedes, que, si vienen a la Región San Martin, no los busquen y que si no les piden que renuncien al cargo es porque saben que la Ley, estúpidamente no lo permite (¿).

Finalmente, y siempre por encargo; no quieren verlos en la próxima campaña electoral, tampoco a la espos@, hermanos, primos, cuñados, entenados o viejos amigos del colegio.

Por favor señores y señoras congresistas: NO INSISTAN.