Fecha: 30 de diciembre, 2017 - 4:25 am

LA RUNAMULA del “Embrujo” Acerca de infidelidad y feminicidio


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Personaje mítico – legendario de los pueblos amazónicos en pleno proceso de transformación cultural, en donde el sentimiento religioso del cristiano practicante se entremezcla con las creencias y costumbres arraigadas con la superstición y lo maravilloso del folclore oral.

La runamula (mula y jinete) hace su aparición a todo galope después de la medianoche, aterrorizando a la gente. El diablo con sus malas artes de brujería, transforma a la mujer infiel en mula y la cabalga entre gritos y azotes. Todo esto en el imaginario popular, se refiere a la mujer infiel casada en sagradas nupcias que traiciona clandestinamente a su esposo, peor aun cuando llega al extremo de hacer lo prohibido con el mismo sacerdote, quien representa la autoridad de Dios en los actos sagrados como bautizar, unir en matrimonio, administrar la confesión y absolución de los pecados, mostrando vida ejemplar y digna.

El diablo tentador, por oposición, es el jinete que propicia los desenfrenos pasionales, arrebatos y concupiscencias, conduciendo a sus víctimas a su penitencia y condenación eterna.

En los pueblos, las creencias y costumbres tienen carácter de ley. Es más, la superan. Quebrantarlas equivale a contaminar toda la comunidad, mancharlo todo. Se impone, por lo tanto, el castigo, con el desprestigio, la marginación, la fealdad que producen los cargos de conciencia. Tiene que sufrir la sanción todo el que la transgrede. El retorno al orden y a la norma se impone como parte de la salud moral del pueblo.

¿Es posible el perdón? ¿Cabe o no, o sólo la condenación? En ciertos pueblos, las lapidaban; en otros, las expulsaban como apestadas del grupo social. Incluso creían que contaminaban las cosechas.

¿Qué dicen nuestros escritores? Tal vez no sea demasiado tarde y se pueda alcanzar el perdón. Esa alma que quizás fue arrastrada sin poder contener el sentimiento de amor puro que terminó en sacrificio y deshonra. Todo aquello que sucedió entre las sombras de la madrugada, tanto que en determinado momento su pasión supera el miedo a las llamas del infierno y a los azotes del demonio.

Esta es una de las cosas más hermosas que tiene la literatura: que se preste al libre juego de ideas, en la libertad para explorar y opinar.

¿Qué piensa usted, querido lector? Comprometa su conciencia. Entonces descubrirá cosas más profundas de la vida: las acciones y reacciones malévolas del gentío, corazonadas y criticas precipitadas, las viejas chismosas frustradas, las sospechas y rumores maledicentes corriendo con fuerza por montes y quebradas, los runamuleros culpables a escondidas… todo ello en medio de lo real y lo fantástico.

La creación literaria en esta obra, no es solo la noción horrorosa del personaje legendario: conlleva una trama con encrucijadas y hasta feminicidio. ¿Y la infidelidad masculina qué? En la historia de Wilmar Perea, el final del Párroco y Santiago culmina con un asesinato como venganza y castigo. Como hombres caídos al rio turbulento cuyas aguas parecen lavar (limpiar) los pecados cometidos, donde la furia de la naturaleza aparece como ejerciendo una justicia cósmica.

Y no lo olvides, la runamula sigue apareciendo los martes y viernes al filo de la media noche en el campo, en pueblos y caseríos que tú conoces.