Fecha: 11 de octubre, 2017 - 5:15 am

Los goles como las flores siempre serán amores

I
El fútbol despierta pasión aun en el país en transición como el nuestro, donde casi todo es desilusión,
viviendo cada uno sus propios
mundos internos que piden gritos
de victoria, gritos de dolor,
gritos de Satisfacción,
gritos de esperanza.
II
¿Será esperanza el fútbol?
¿Once jugadores acaso determinan la felicidad colectiva?
Once jugadores que juegan la pelota, están Jugando la felicidad de miles
de personas, que dependen su
felicidad del esfuerzo de otros;
once jugadores, quien sabe,
lo que saben hacer es eso, jugar,
jugar solamente, ya lo dijo el
mismo Messi: fuera de la cancha
es el hombre más aburrido,
y que nada desea más que volver a jugar una vez más;
once jugadores, donde el dinero para ellos les cae a chorros:
viviendo en grandes comodidades
y lujos al derroche.
III
No, no es para juzgar el dinero que ganan sino el mal sistema
económico del mundo
que vivimos: unas áreas
de la actividad humana
viviendo de lo mejor,
otros sufriendo de lo peor.
IV
No, no es para juzgar
tampoco a nadie,
porque si la felicidad
de uno, dependiera
de la felicidad de otros,
seríamos felices;
menos mal
que la felicidad
depende de cada uno,
porque sino,
todos Hiciéramos cola
para exportar
pedazos de felicidad.
V
Gol, gol, gol del Perú.
Nos alegramos,
es la histeria colectiva.
La histeria colectiva,
pisa tierra, Oye –se dice-,
dónde está mi alegría externa,
no existe,
la gente grita,
porque otros gritan,
la gente llora,
porque otros lloran,
la gente se desespera,
porque no tiene sosiego
consigo mismo;
la alegría externa,
fácilmente nos compra
porque la alegría interna
no le hace competencia.
VI
Gol, gol, gol del Perú.
Un campesino levanta
los pies para caminar
pesadamente.
-Ese gol que escuché-,
dice el campesino,
fueron goles que escuché
en mi tiempo,
pero nunca una pelota
se dejó patear
por mi pie adolorido;
es más,
otros patearon
por mí;
es más,
otros me patearon a mí.
VII
Esto es el diseño del Perú:
si no tienes oportunidad
de patear la pelota de la vida
otros patearán por ti
y tú no tendrás experiencia
y fácilmente serás pateado
por la ausencia de experiencia.
VIII
Gol, gol, gol del Perú.
El fútbol y el éxito
son para unos cuantos,
las grandes muchedumbres
de la humanidad
Solamente aplauden,
gritan y saltan alegrías ajenas;
la clase política también
despierta pasiones:
se odian, se insultan, se matan
y terminan muchos
sus huesos, bien
en la cárcel o en el cementerio
o es perseguido por la justicia.
IX
Sí, este tipo de pasión,
las grandes masas del país
no aprenden,
cada vez son sujetos
de esclavitud
de promesas incumplidas;
el fútbol peruano,
también era una
promesa incumplida,
porque de alguna
manera,
los once que jugaban
en la cancha,
muchas veces respondían
a las grandes mafias
de un deporte que daba
y da muchos dividendos
a los directivos
de clubes mafiosos.
X
Equipos que ascienden
en diversas
Jornadas y muchas
eliminatorias,
nunca lo hacen
por la individualidad
de contadas estrellas,
sino cuando el equipo
destaca en colectividad
y conjunto,
como lo viene
haciendo Gareca
diferente de toda
pasada careta;
independiente
de los triunfos,
de los goles,
el equipo que gana,
es el equipo que no se rinde,
es el equipo que se defiende,
es el equipo que ataca,
pero los goles,
así como las flores
siempre serán amores.