Fecha: 13 de septiembre, 2017 - 4:35 am

Pasiones con chorros de sangre


Las pasiones, así como las ideas, ambas se hacen realidad. Cada uno reporta su propia realidad positiva o negativa; constructiva o destructiva; ejemplar o de rechazo. Las pasiones siempre van a cargar a la sociedad de mucha violencia, dolor y muerte; las ideas bien asimiladas y estudiadas, construyen grandes proyectos y desafíos, sobre todo construyen grandes revoluciones.

China tuvo su Mao Tse-Tung, Rusia la tuvo a Lenín, Francia a los grandes pensadores como Rosseau, Voltaire, Montesquieu y Diderot. Todos estos ideólogos a la cabeza construyeron nuevas y prometedoras ciudades; rompieron esquemas de injusticia y canalizaron esperanzas de desarrollo. La mejor arma de China fue lo que inicialmente fue su enemiga: el capitalismo, por quien toda una retahíla de contestatarios de izquierda desde Marx hasta Lenín, desde Mao hasta los últimos recalcitrantes como Castro, Chávez y Abimael Guzmán, lo llamaron imperialismo.

China comunista, lo que armó inicialmente su estrategia contra el imperialismo, utilizó posteriormente nuevas armas para enamorarse del mismo. Se dieron cuenta que el fusil y las armas literales no les respondían. Es que matar gente porque alguien no piensa o no siente como tú, quedó como un lamentable recuerdo en la historia de la humanidad, y lo más indignante, en la historia de muchas guerras y conflictos sociales y armados, murieron muchos inocentes. Países del medio Oriente, aún sufren este calvario.

Pero en el caso de los conflictos sociales y guerras internas en el Perú. Sendero Luminoso con Abimael a la cabeza, quién quería llegar a “conquistar” el Perú con la violencia, lo hacía por un impulso de pura pasión, donde se aprendió al pie de la letra las lecciones de Marx, Lenín y Mao: persona que no piensa como tú, es tu enemigo y como tal a ese enemigo debes eliminar.

Somos testigos los peruanos cuántos miles y miles de compatriotas murieron simplemente por la baja pasión de alguien que quiso ser presidente a costa de la muerte de los demás. Mientras Guzmán vivía a cuerpo de rey en Lima, en el interior del país su gente mataban personas como a animales; lanzaban coches bombas; secuestraban a las autoridades; vaciaban los pueblos, bien haciéndoles correr o simplemente matándoles.

Maritza Garrido Lecca, salió el lunes por la noche después de 25 años de prisión. Era la mujer brazo derecha de Abimael. Éste ya lo había dicho se puede matar o encarcelar a la gente, pero las ideas quedan. Seamos claros, Guzmán, nunca manifestó tener ideas políticas, todo lo que tuvo fue tener pasiones de poder con las armas, por ello no le perdonó a Moyano en Lima, mujer luchadora y de barrio, que salió en contra de la violencia de Guzmán, cuando éste manifestaba estar a favor de los pueblos, Moyano, le salió al frente refutándole en la cara que matando a gente inocente jamás se podría estar a favor del pueblo, les tildó de asesinos y cobardes.

Su cuerpo al siguiente día fue volado a pedazos por el aire. Esto es pasión con sangre. ¿Dónde están las ideas en este escenario? ¿Dónde están las ideas en miles y miles de muertes inocentes o no? ¿Dónde estás las ideas lanzando coches bombas? ¿Dónde estás las ideas cuando a niños y ancianos les desaparecían de la manera más deleznable y terrible? ¿Dónde están las ideas mientras él (Guzmán), pasaba en su escondite comiendo y bebiendo a cuerpo de rey, cuidada por su brazo derecho Garrido Lecca? ¿Dónde están las ideas en este escenario de guerra y violencia? No existían. Simplemente existían chorros de pasión con sangre y dolor.

Cuando Maritiza Garrido Lecca, decía, “Defender el marxismo, leninismo, maoísmo, pensamiento Gonzalo”. Estaba saturada de pasión. No había ideas, porque las ideas se defienden no gritando, ni violentando, ni mucho menos matando y dejando secuelas de sangre en miles y miles de hogares.

Cuando Maritza dijo estas palabras llenas de pasión, la recibió también de su maestro Guzmán, con palabras que a su vez los recibió de sus ídolos totalmente saturados de pasión y cero ideas. Un país crece con ideas, aun cuando fueran ideológicas; pero las pasiones con odio van a dejar huellas imborrables con sangre sanguinaria derramada.

Una nación siempre tiene sus referentes y pensadores de cabecera que sembraron y desarrollaron metas y objetivos a través de muchas ideas para las generaciones; pero las pasiones con sangre nunca podrían ser un recodo en el camino, como lo dijo Guzmán. Siempre serán heridas abiertas aun cuando los años y los tiempos pasen.
A Garrido Lecca, esos 25 años lo cambiaron solamente de fisonomía, pues sus pasiones aun los mantiene en la sangre. Pero el escenario de guerra que ella quisiera que se repita como lo practicaron cuando lo protegía a su maestro, esos escenarios ya no son los mismos, pero el hambre de violencia y delincuencia escalonada en la sociedad es en ascenso.

Para que esto se evite, depende del gobierno y de nuestros políticos, que tienen que actuar con ideas, más no con pasiones. De lo contrario, terroristas que están cumpliendo su sentencia y saliendo de prisión, tendrán adeptos directos o indirectos para seguir derramando pasiones con chorros de sangre