Fecha: 9 de agosto, 2017 - 4:25 am

Nueve de agosto, Día de los Pueblos Indígenas

En El bosque de los pigmeos, de Isabel Allende LLona y en El sueño del celta de Mario Vargas Llosa, se retratan con singular claridad y maestría literaria no sólo el desencuentro de los “civilizados” con los nobles indígenas, sino que además se plasma el encuentro de sus protagonistas con los Espíritus del bosque y los antepasados, aquellos seres que hacen la vida más llevadera en esos inmensos espacios que les pertenecen naturalmente.

En una parte de la novela de Isabel Allende, se tiene:

…de pronto sintieron una presencia a pocos pasos. Alex encendió su linterna y vieron a una vieja bruja, envuelta en andrajos, con una enorme melena blanca y desgreñada, tan flaca como un esqueleto. Un fantasma, pensaron, pero se trataba de la mismísima reina Nana-Asante en carne y hueso, había permanecido oculta en ese cementerio alimentada por las ofrendas que los cazadores dejaban para sus antepasados. Los espíritus eran sus amigos y compañeros. Estaba enterada de todo de lo que ocurría en Ngoubé y los estaba esperando.

Los muchachos presenciaron la aparición de los espíritus del bosque y los antepasados y por un tiempo indeterminado se fundieron con ellos formando parte de un único espíritu en un viaje increíble que recordarían el resto de su vida”. (el resaltado es nuestro)

En El sueño del celta, Mario Vargas Llosa, novela, es decir cuenta, la vida de Sir Roger Casement (Dublín, 1864- Londres, 1916) cónsul británico nacido en Dublín, Irlanda que se hizo famoso por sus denuncias contra las atrocidades y abusos del sistema colonial existente en el Congo belga y en la selva peruana, donde las autoridades practicaban la tortura, mutilaciones, castigos corporales y asesinatos, con el desmedido propósito de enriquecerse con el caucho en el Perú, y el marfil en el Congo.

En la novela histórica que parte de crónicas periodísticas, se retrata quizá, la explotación más terrible y brutal, si cabe, de los indígenas de la selva amazónica por la compañía británica Peruvian Rubber Company dirigida por Julio César Arana del Águila. Huitotos, Ocainas, Casinahuas, Resígaros, Muinani y otros padecen, la esclavización, la tortura, la explotación inmisericorde y la muerte, es decir, el genocidio de miles de indígenas de la selva peruana, todo ello motivado por la feroz codicia de compañías mercantiles que habían sobornado y corrompido a las estructuras sociales, políticas y administrativas de nuestro país. Hoy desde el Ministerio de Educación a través de la Dirección General de Educación Básica Alternativa, Educación Intercultural Bilingües y de Servicios Educativos en el Ámbito Rural –DIGEIBIRA- se ha generado una película denominada “Historias del caucho” en el que desde la voz de jóvenes indígenas se revive esas atrocidades, pronto lo verán sin duda.

El 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, sugiere sin duda, el reencuentro con los espíritus del bosque, las deidades, los apus, de la pachamama, los antepasados, pero además, un compromiso de mantener vivos todos esos aprendizajes que desde su cosmovisión implican una estrecha relación con el entorno, patrones de crianza, eventos sociales, formas de producción, prohibiciones, señas y señales para la búsqueda de un buen vivir.

Que los nuevos Arana, que los buscadores de marfil, que los mercenarios del oro, de la madera y otros depredadores de recursos, no renazcan.

Hay que fundirnos con los espíritus del bosque, de la pachamama, de los apus, de los antepasados, y formar un único espíritu en un viaje increíble que seguro recordaremos el resto de nuestras vida.

Tarapoto 8 de agosto del 2019.