Fecha: 12 de Julio, 2017 - 5:10 am

El Huayabamba y la sangre (I)

Hace unos días, en el Huayabamba, en uno de esos pueblitos, hablaba con un campesino que fue como el patriarca de su pueblo, me contaba cómo empezaron los días de violencia en su comunidad.

Refería que la producción de cocaína era realizada en un inicio fundamentalmente en Tingo María. Era tanto dinero el que se producía que empezó a darse el mismo fenómeno de Medio Oriente; la violencia y la ambición se apoderaron de los ojos de los hombres.

La enfermedad empezó a apoderarse de los demás pueblos, hasta que llegó al pacífico Huayabamba, e hizo presa de sus amigos, de sus hermanos, de sus vecinos y todo se transformó. En poco tiempo llegó el MRTA, que les quitaba la producción de plátanos u otras cosas lícitas (a lo ilícito hasta los terrucos respetaban), como aporte a la revolución. Más adelante, llegó Sendero Luminoso que un tiempo hizo presa a sus comunidades y con ellos, llegaron los juicios populares. Mataban por chisme, sin ninguna certeza, en juicios sumarios, que hacían extrañar a los cumpas. Y luego llegó el Ejército… (continuará)