Fecha: 18 de abril, 2017 - 5:42 am

Los guardaparques y su labor sacrificada en el BPAM

LES DEBEMOS EL AGUA QUE TOMAMOS

LOS GUARDAPARQUES. Realizan una importante labor en la Cordillera Escalera

LOS GUARDAPARQUES. Realizan una importante labor en la Cordillera Escalera

En el Bosque de Protección del Alto Mayo (BPAM), se encuentran los guardaparques más arriesgados de toda la región San Martín quienes hasta cierto punto, se encuentran entre los más arriesgados del todo el país.

Los guardaparques del BPAM, son pura convicción y eso lo descubres al conversar apena sunos minutos con ellos. “Soy guardaparque porque tengo un compromiso con salvaguardar el bosque para las futuras generaciones, porque ellos van a necesitar agua, como también van a necesitar vivir, como tú y yo ahora”, nos dice Guadalupe Ramírez, a quien encontramos en el puesto de control de Yuracyacu, un lugar muy distante, en el distrito de Nueva Cajamarca.

“Me gusta bastante, conservar los recursos, trabajar con la gente, conversar de la importancia que tienen los bosques, porque sin bosques no hay riquezas”, nos explica César Navarro, quien se encuentra liderando un grupo de guardaparques en el sector Huasta en donde comparten su tiempo con miembros de las comunidades nativas awajún, ubicadas en la zona.

“Siempre me he preguntado, qué hacer o qué puedo hacer, cómo contribuyo a que el bosque y la naturaleza se sigan manteniendo y teniendo la oportunidad de ser guardaparque, yo creo que esta es una muy noble labor”, refiere Omer Cenepo, también del puesto de control de Huasta.

Uno de los principales logros que han obtenido los guardas en el Bosque de Protección del Alto Mayo, es la formación de los denominados como Comités de Vigilancia, los mismos que sirven para que la población en grupos de cinco y hasta de 10, acompañados de los guardaparques realicen la vigilancia y el cuidado del espacio en el que les toca vivir, de esta manera limitan el impacto de la agricultura desordenada de la zona a ser conservada.

Pero ese no ha sido un trabajo fácil. Han existido conflictos. Los han secuestrado, sometido a vejaciones, pero nada de eso importa en el presente. Con una increíble facilidad, ellos han dado vuelta a la página y fijan su objetivo en el futuro. En el presente son recibidos “con buena onda”, como nos indica Omer Cenepo, son acogidos en los hogares de los agricultores y también trabajando con ellos en sistemas agroforestales que garanticen que no se siga deforestando el bosque.

A ellos les debemos todo el reconocimiento posible. Gracias a ellos, tenemos a 14 cuencas que alimentan de agua a gran parte de la región San Martín y Amazonas. Así que cuando nos acordemos de ocupaciones en las que brillan los héroes, hagamos de cuenta que les debemos todo a los guardaparques.