Cuidados de las uñas… Aprenda cómo…

 Cuidados de las uñas… Aprenda cómo…

cuidado de las uñas1. Retirar el esmalte
Retira el esmalte de la uñas con un algodón y quitaesmalte sin acetona. Depositando el algodón sobre la uña de 3 a 4 segundos, sin presionar, y con movimientos decididos hacia arriba, en lugar de hacia los dados –esto únicamente mancha los dedos-. “Esto disuelve el esmalte y ayuda a retirarlo mejor, especialmente si te habías aplicado varias capas o el color es oscuro”.

2. Uñas en remojo
Introducir los dedos en un bol con agua tibia jabonosa durante un minuto. “No conviene hacerlo más tiempo, porque la uña es porosa y absorbe el agua, hinchándose y aumentando ligeramente de tamaño. Además, si después se esmalta pierde el agua que antes absorbió, reduce su tamaño y el esmalte salta con mayor facilidad”. De hecho, son cada vez más los profesionales que para evitar los problemas que conlleva remojar la uña hacen la llamada manicura brasileña o en seco.
Truco: Si las uñas están amarillentas frota medio limón contra ellas durante unos minutos, esto las blanqueará eficazmente.

3. Cortar
Corta las uñas en líneas más bien rectas y nunca demasiado cortas, ya que esto puede provocar uñas encarnadas –es la consecuencia de una fragmento de uña que penetra en la carne y provoca inflamación y dolor-, sobre todo en los pies.
Consejo: Es importante desinfectar regularmente los instrumentos cortantes para evitar riesgos de infección. Puedes sumergirlos durante una hora en agua hirviendo o una solución de cloro.

4. Limar y dar forma
Comienza por el lado más rugoso de la lima para suavizar y dar forma, y luego utiliza la cara menos rugosa para redondear los bordes de la uña. Lima siempre en una única dirección para evitar romper o rajar la uña.
Consejo: Las limas de cuatro caras tienen pulidores estupendos para dar brillo al lecho de la uña. Debes usarlos con mucha prudencia para no afinar la uña en exceso y dañarla.

5. Empujar las cutículas
Es importante no cortar las cutículas, ya que su fin es el de proteger la uña y su nacimiento. Además, las cutículas abiertas o con herida son una posible fuente de infecciones. Es mejor que apliques un producto específico para ablandarlas, lo dejes actuar al menos un minuto y luego lo elimines sumergiendo las manos en agua ca- liente. A continuación, usa el extremo biselado de un empujador de cutículas o utiliza el extremo de un palito de naranjo u olivo, para retirarlas suavemente. “Nunca apliques demasiada fuerza ni agresividad. Esto puede causar un trastorno llamado paronichia, que se manifiesta con manchas rojas alrededor de las uñas y puede acabar en una infección”.
Truco: Es preferible empujar las cutículas con mucha suavidad una o dos veces cada día, que hacerlo sólo ocasionalmente con dema- siada fuerza. Hacerlo cuando están húmedas –tras lavarse las manos o tras la ducha-. Esto las hace más maleables. Es importante hidratar las cutículas para suavizarlas, este gesto, además, también mejora el estado de la uña, especialmente en el área de su nacimiento. Masajea ligeramente las cutículas cada vez que te apliques crema de manos para mantenerlas bien hidratadas, cuidadas y reducir así el riesgo de aparición de padrastros.

6. Chapa y pintura
Usa, de nuevo, una gota de quitaesmalte antes de aplicar el color para asegurar la retirada total de cualquier resto de crema o aceite y alargar su duración. Y para evitar perjudicar tus uñas y que éstas se vuelvan amarillentas, no las dejes esmaltadas demasiados días; es uno de los errores más habituales. Retira el esmalte después de un máximo de una semana. Y nunca des color sobre una uña ya pintada.
Algo más: “Ten en cuenta que hay colores que contribuyen más que otros a que las uñas queden tintadas o amarillentas, como los negros y granates. Cuanto más oscuro sea el color, más rastro dejará después”. Y recuerda que los neones y vitaminados –azul, fucsia, naranja- son los tonos tendencia.
Truco: Las uñas se amarillean y quedan con restos de color debido a los óxidos que contienen los esmaltes. Aplicando antes del esmalte una base protectora la lámina superior de la uña queda protegida y no se deteriora.

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