Fecha: 20 de Mayo, 2016 - 4:55 am

La producción del uvachado debe estandarizarse para mejorar la calidad de la bebida amazónica

amazonica

Esta bebida podría lograr un lugar preferencial en el mercado nacional y extranjero, si nos decidimos…

Por: Lenin Quevedo Bardález

La otra materia prima base para la producción de uvachado es la caña de azúcar, de la que deviene la producción del aguardiente. En la ciudad de Lamas, a poco de salir de ella por la carretera que conduce a Shanao, se encuentra la empresa agroindustrial Horizonte Verde, un lugar en el que no solo se visita un emprendimiento, sino que además la bella imagen de una campiña.

Aquí se utilizan métodos estándar para la producción de un aguardiente limpio, sin impurezas y de muy buena calidad. Ello se diferencia mucho de la producción en nuestras granjas tradicionales, en donde los trapiches, lamentablemente siguen siendo centros de producción de un aguardiente de baja calidad y poca higiene.

Es por ello que es muy importante lo que está haciendo Horizonte Verde. Todo su proceso empieza en la molienda de la caña, para posteriormente pasar a diferentes salas que completan el proceso.

No obstante, en este lugar no solo se produce aguardiente de caña, sino que además se ha logrado algo impensable para los que vivimos en esta parte de la selva. Se produce además un ron 100% orgánico, único en su especie en la Amazonía, añejado en pipas de roble, traídas desde la Argentina.

Un esfuerzo, que sin duda es destacable y que mira hacia un futuro promisor.

Siguiendo la cadena de valor del uvachado, se encuentran los productores de las bebidas espirituosas, no obstante, muchos no tienen una definición clara de lo que debería utilizarse como materia prima.

Pierre Vidaurre, gerente de licores La Pucacha, indica que se necesita establecer parámetros para la elaboración del uvachado, para que así se genere un licor de calidad. En esa línea, considera que se podría innovar haciendo que todo uvachado lleve aguardiente de uva, con lo que se completaría, en lo que respecta a la matería prima, un ciclo de utilización de derivados de la uva, lo que mejoraría el sabor y la composición. En esa línea, la Asociación de Productores Agrarios de San Antonio de Cumbaza, ya tiene la infraestructura necesaria para elaborar el aguardiente de uva, pero aun el precio del uvacado es un inconveniente.

Es por ello que sería importante que el Estado aplique políticas de incentivo a esta actividad, por lo menos de manera micro, para que de esta manera, los que se encuentran en esta industria sean capaces de afrontar los retos que se les ponen delante.

Sin duda, el uvachado podría convertirse para nuestra selva, en una bebida característica y de calidad, para ser admirada en el mundo, como es el pisco para el sur del país. Es hora de que las autoridades despierten y dejen de poner trabas a una industria que podría cambiar la vida de cientos de personas involucradas en toda la cadena de valor.