Las discriminaciones

 Las discriminaciones

Lo ocurrido al presidente Pedro Castillo Terrones en su visita al recinto del Congreso de la República cuando la presidente de ese poder del Estado le rechaza el saludo es una muestra evidente de que, pese a que tratamos de ser una sociedad inclusiva, seguimos todavía con esa tara de que unos son ´más que otros´. Lo ocurrido responde a nuestra realidad y no podemos ocultarlo: los hechos desmienten a los discursos.

Siguiendo con la señora Alva, los diarios también publicaron la foto en donde se la ve saludándose efusivamente con Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva, una entidad del Estado en donde el nepotismo sería la regla. La señora Alva pareciera querer advertir de que quienes no están a su nivel o rango social no merecen el respeto y la consideración necesarios. Los gestos hablan. Y lo que está haciendo la señora Alva desde el inicio de su gestión es ya una ofensa a la ciudadanía y que debe merecer una censura y, de repente, hasta exigirle que deje el cargo de presidente de ese poder del Estado, que está mancillando y deshonrando. El gesto, que se ha viralizado, es más que elocuente.

Se ha dicho que Acción Popular era la reserva moral del país, pero es un partido político que decae como si fueran esos personajes de Edgar Allan Poe de su famoso relato “La caída de la casa Usher”, donde los personajes languidecen después de haber vivido glorias pasadas. Hoy es un partido que no tiene referentes, y si los tiene son sujetos deleznables. Y Fernando Belaunde Terry ha dado ejemplos de altruismo y he escrito sobre una anécdota cuando le pide un favor a un alto funcionario y lo hace guardando las formas y el respeto. Ese alto funcionario es natural de Moyobamba, quien me refirió la historia y el hecho que ocurrió cuando se desempeñaba en el más alto cargo de una empresa pública.

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En el Perú, a pesar de todos los esfuerzos que se hagan, sinceros o no, para eliminar la discriminación, esta seguirá con nosotros porque sigue en la psicología de los peruanos que unos son “más” y los otros “menos”. Y he podido advertir que existen familias que todavía creen que siguen teniendo nobleza, prosapia y abolengo. En ellas son proverbiales las frases: “¡Fíjate con quien estás hablando!”, “Esa persona es un igualado” o “Cada uno en su lugar”, que todavía se escucha. Frases y actitudes que no se acabarán ni con esos letreros que ponen en los establecimientos públicos y en los negocios privados: “En este local no discriminamos a nadie”, que es el mayor idiotismo. La estrategia va por otro camino.

A Pedro Castillo Terrones las élites y las familias que se creen venir de abolengos pasados nunca le perdonarán porque creen que un maestro salido de un lugar humilde no es digno de ocupar un palacio. Como en el cuento de La Cenicienta. Los esquemas mentales de mucha gente todavía siguen aún cruzados…., para nuestra desgracia. Porque a Pedro Castillo le discriminan no porque sea “comunista”, sino porque es alguien que ha salido del pueblo llano. [Comunicando Bosque y Cultura].

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