Música y desarrollo integral


Por Christian Marquina

En mi carrera como estudiante, docente, compositor y concertista a lo largo de veintinueve años he podido vivenciar los invalorables beneficios de una adecuada educación y cultura musical para la formación de hombres y mujeres integrales. Esto también lo demuestran algunas de las mentes más geniales como por ejemplo el genial Físico Albert Einstein, quien expresó acerca de su revolucionaria “Teoría de la Relatividad” que: “se me ocurrió por intuición, y la música es el agente motor de esa intuición. Mis padres me pusieron a estudiar a los seis años de edad. Mi descubrimiento fue obra de mi percepción musical”. También Howard Gardner, uno de los científicos más reconocidos expresó: “Los beneficios de esta instrucción musical formal…son cuantiosos tanto para el niño como para la sociedad. Por haber sido pianista de niño, y continuar encontrando en la actividad musical mi mayor fuente de gratificación personal, conozco a fondo el lugar especial y exclusivo que ocupa la música en la experiencia humana.” Finalmente, el ejemplo viviente del Dr. David Juan Ferriz Olivares, reconocido como “Maestro de la Cultura Universal” y fundador de cinco Fundaciones Mundiales de bien humano mediante el Saber, quien: “A los tres años inició el aprendizaje de la música en una especie de xilófono japonés. A los cuatro años, su madre le enseñó a tocar el piano realizando sus estudios de piano en la música clásica con tenacidad y entrega poco común en un niño. El contacto precoz con la literatura y filosofía que marcó para siempre su creatividad musical, su apostolado del pensamiento y su inclinación a la investigación científica se inició también a esa edad…La música siempre estuvo presente en toda la plenitud de su vivencia”

“La música estimula el intelecto…en la revista NEUROLOGICAL RESEARCH se ha revelado que los niños de primaria que han tomado lecciones de piano durante cuatro meses han conseguido mejores notas en matemáticas que el resto de sus compañeros…”

Como bien lo expresan los especialistas Miguel Ángel Leiva Vera y Eva María Matés Llamas: “No hemos de olvidar que la música es un arte, una ciencia y una técnica, por lo que su práctica y ejecución nos va a favorecer un desarrollo cerebral y nervioso muy completo al comprender estas tres facetas tan diferentes y complejas. La ejecución musical, al desarrollar las posibilidades de nuestros circuitos neuromusculares, permite no sólo cultivar el sistema nervioso, sino trabajar también nuestro desarrollo en general, nuestros estados afectivos, nuestra receptividad, nuestra atención, etc.”

“En consecuencia, la educación musical estimula todas las facultades del ser humano: abstracción, razonamiento lógico y matemático, imaginación, memoria, orden, creatividad, comunicación y perfeccionamiento de los sentidos, entre otras.”

“Por otra parte, con el paso del tiempo cada vez ha ido adquiriendo más importancia en la educación del niño la psicomotricidad, es decir, la relación existente entre las funciones neuromotrices del organismo y sus funciones psíquicas. Se pretende restituir al cuerpo su verdadero valor en el desarrollo integral de la persona, tomando cada acción corporal que realice él mismo como fuente de conocimiento y aprendizaje, algo descuidado en épocas anteriores. La música y el movimiento están estrechamente ligados, surgen simultáneamente de la necesidad de expresión. El cuerpo, la voz, los objetos y el entorno poseen unas dimensiones sonoras y, por lo tanto, pueden ser utilizados como medios o materiales para la actividad musical y psicomotriz. A través de la psicomotricidad y de la música desarrollamos en el niño las capacidades mentales siguientes: análisis, abstracción, expresión, simbolización, síntesis y atención, favoreciendo la imaginación y la creatividad. La aplicación musical en la educación psicomotriz encuentra gran utilidad en la adquisición y desarrollo de los aprendizajes básicos de la lectura, escritura y cálculo.”

Finalmente: “La música, según los filósofos de la educación, contribuye de forma importante al desarrollo de la personalidad humana ya que provoca un enriquecimiento estético y favorece el desarrollo del optimismo y el bienestar personal. Ya desde la antigua Grecia, la música se consideraba ligada al orden, la armonía, proporción y equilibrio y, por lo tanto, un complemento ideal para el hombre, que genera experiencias estéticas, que tan necesarias son para el ser humano.”

Todo lo antes mencionado se refiere por supuesto a la EDUCACIÓN MUSICAL FORMAL A CARGO DE PROFESIONALES  que permite una concepción más civilizadora y menos vulgar, recordando siempre que como dice el Dr. Raynaud de la Ferrière: “Por ‘cultural’ debemos comprender algo más equilibrado en el sentido de “civilizador” o sea el arte realmente entendido en su sentido puro” como la formación que se puede recibir en nuestra CASA de la CULTURA Dr. David Juan Ferriz Olivares en todas sus sedes a nivel mundial (en Tarapoto: Jr. Rioja 218, Tlf. 525760).