Mirar a otro lado

 Mirar a otro lado

En los últimos días se acrecentaron los niveles de estrés, tensión e incertidumbre en millones de peruanos que sufrimos los efectos de la pandemia del Covid y esperamos los resultados oficiales para proclamar al nuevo presidente de la República.

Para no quebrantar nuestro bienestar emocional algo tiene que cambiar en nosotros. Ello, sin descuidar asuntos tan relevantes como la estricta prevención ante la propagación del virus y sus nuevas variantes, el evitar consumir las noticias falsas que se difunden en medios de comunicación y redes sociales y el cuidado de la economía familiar.

El arte se convirtió, desde inicios del año pasado a nivel mundial, en una manera de explicarnos qué sucede y de enseñarnos “a no perder la fe y la confianza de un mejor mañana”. Nos ha permitido ver nuevas maneras de ser, crear y vivir.

La producción artística y su consumo tienen, desde sus orígenes, una función catártica, de liberación de las emociones negativas. En los momentos de enfermedad y crisis política ha salido a relucir la creatividad del ser humano para enfrentarse a las situaciones que nos amenazan.

El dibujo, la escritura de poesía y relatos, la pintura, los grafitis, la fotografía, el canto, el baile, el teatro, las exposiciones virtuales han generado espacios de apoyo a la salud y han tenido un gran aporte terapéutico. El arte se extendió, se democratizó y permite expresar la libertad creadora.

Porque no todo es negativo. Aunque pensemos “que la humanidad tiende a la maldad, tiene también destellos de belleza, nobleza y bienaventuranzas”. La palabra, la pintura, la música son poderosas y han servido para consolar, animar y educar en estas difíciles circunstancias.

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El libro «Mirada cultural en tiempos de pandemia» del poeta, narrador y exembajador salvadoreño en nuestro país, Grego Pineda, ofrece una variedad de temas y aproximaciones a las producciones de artistas latinoamericanos que durante este periodo han contribuido con su trabajo a darnos herramientas para hacer frente a los problemas.

Con un estilo directo, claro, descriptivo y ameno el texto señala que el arte “puede ser un puente de entendimiento, conocimiento y hasta de amor” porque desarrolla y estimula nuestra imaginación y nos brinda paz, anhelos y consuelo.

Pineda también presenta en su libro un artículo sobre nuestra famosa escritora Clorinda Matto de Turner. Especialista en la literatura de la narradora cusqueña, nos recuerda que hace más de 150 años ella “proponía un nuevo pacto de nación, donde se reconocieran derechos a los indígenas y a las mujeres”; sin embargo, se “descubre, con tristeza, que muchas de las injusticias, abusos y desigualdades que ella denunció, todavía existen”.

Ante esta dura realidad nos podemos preguntar “¿a dónde se habrá ido la esperanza?”, pero la entereza de los latinoamericanos que trabajan para erradicar la pobreza en una de las regiones con mayor desigualdad, y desterrar los autoritarismos, la corrupción y las enfermedades demuestran que pertenecemos a una comunidad de personas “con valores humanos, solidaridad y compromiso”.

Es el momento de volver la mirada a las otras dimensiones de nuestra vida, a las más trascendentes, a las que nos ayudan a ser respetuosos con el otro, a ser honestos y entender que no somos dueños absolutos del mundo, que no podemos conseguirlo todo, que somos vulnerables.

El libro «Mirada cultural en tiempos de pandemia» de Pineda nos invita a hacer de la poesía algo cotidiano; es decir, explicarnos con sinceridad el mundo, expresar nuestras pasiones, liberar nuestras angustias, aceptar el dolor. Y como dicta el poema “A la vida” del autor salvadoreño pedirle también al Perú “oblígame a confiar en ti… nuevamente”.

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