¿TIENEN QUE USAR ALMOHADA LOS BEBÉS?

 ¿TIENEN QUE USAR ALMOHADA LOS BEBÉS?

Este tema es muy controversial y la pregunta es muy frecuente, sobre todo en padres jóvenes o primerizos.

¿Qué dicen los expertos sobre este tema?

LOS EXPERTOS RECOMIENDAN QUE LOS NIÑOS NO EMPIECEN A USAR ALMOHADAS PARA DORMIR ANTES DE LOS DOS AÑOS DE EDAD

Si bien en otras épocas era común hacer que los bebés durmieran con almohada, en la actualidad los expertos no aconsejan esta práctica.

Los motivos por lo que se no se aconseja el uso de almohadas, van desde la propia comodidad del niño, que por las proporciones de su cuerpo (cabeza proporcionalmente más grande) duerme mejor sin nada bajo su cabeza, hasta por evitar riesgos como la asfixia y la muerte súbita del lactante.

Revisaremos por qué los bebés deben dormir sin almohada, los peligros que representa, en qué momento se puede incorporar y qué sucede con los nuevos cojines o cuñas antirreflujo.

LOS BEBÉS DUERMEN SIN ALMOHADA

Los bebés no tienen que usar almohada por lo menos hasta que no tengan dos años de edad, según los expertos. Esto se debe sobre todo a dos motivos:

1.- El primer motivo es que NO LA NECESITAN, ya que, como las proporciones de su cuerpo son diferentes a las de los adultos (la cabeza es más grande), la almohada les obliga a forzar la curvatura natural del cuello.

Por lo tanto, les genera incomodidad e incluso podría causarles alguna lesión.

2.- El segundo motivo es aún más importante. Si se mueve mientras duerme, la cara del niño podría quedar aprisionada contra la almohada y hay riesgo de asfixia, tanto por no poder respirar como por inhalar el dióxido carbónico producido por su propia respiración.

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Por este motivo, varias sociedades científicas no solo desaconsejan que los bebés duerman con almohada, sino también el uso de sábanas o edredones sueltos y la presencia de juguetes blandos en la cuna.

LA ALMOHADA, FACTOR DE RIESGO DE LA LLAMADA “MUERTE SÚBITA DEL LACTANTE”

Además de la posibilidad de asfixia, dormir sin almohada también es una medida para prevenir la muerte súbita del lactante.

Si bien la ciencia todavía no ha determinado con exactitud las causas de este síndrome (el principal motivo de muerte de niños sanos entre el segundo mes y el año de vida), sí se han identificado algunos factores de riesgo.

Dormir con almohada u otros objetos blandos en la cuna es uno de ellos, al igual que hacerlo boca abajo, que el pequeño esté muy abrigado y el consumo de tabaco por parte de la madre durante el embarazo o cerca del bebé después del nacimiento.

¿EN QUÉ MOMENTO COMENZAR A PONERLE ALMOHADAS?

Entonces ¿cuándo incorporar la almohada?

“Hasta los dos años no se aconseja la almohada por riesgo de asfixia”, señala la “Guía práctica para padres” editada por la Academia Española de Pediatría.

Si el pequeño necesitara estar un poco reclinado, lo que se puede hacer es colocar una toalla o frazadita doblada debajo del colchón.

De ese modo, la cabeza quedará a un nivel más elevado que el cuerpo, pero el bebé estará apoyado sobre una superficie lisa y firme.

La guía mencionada añade que, a partir de los dos años, “puede utilizarse una almohada muy plana”.

Además de poco alta, se recomienda que no sea muy blanda (lo mismo que el colchón) y que ocupe todo el ancho de la cuna o la cama, para que su cabeza no “salga de la almohada” con un simple movimiento.

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El tamaño se debe ir adaptando al del cuerpo.

El objetivo debe ser que, si se duerme de costado, apoyado sobre un lado de su cuerpo, la cabeza se mantenga en línea recta con el eje longitudinal del cuerpo; es decir, que el cuello permanezca recto, sin que la cabeza esté demasiado caída ni elevada.

RECOMENDACIONES

Básicamente, las recomendaciones son las siguientes:

· Acostar al bebé sobre su espalda en una superficie firme como un moisés o una cuna con una sábana ajustable.

· Evitar el uso de protectores para los barrotes de la cuna, cobertores, almohadas y juguetes suaves, como peluches.

· El área donde duerme el bebé debe estar totalmente libre.

· A partir de los dos años los niños pueden utilizar, si así lo desean o lo necesitan, una almohada delgada, pequeña y firme, aunque lo ideal es continuar sin almohada el mayor tiempo posible. · No poner en la cuna del bebé, ni mantas ni almohadas: la ropa de cama es causante de casi el 70% de los casos de muertes por asfixia.

· Hasta pasados los 2 años, es cuando físicamente ya necesitan una almohada, porque sus hombros son más anchos que su cabeza y entonces ésta comienza a colgarles cuando duermen de lado.

· Es importante tener en cuenta que la almohada debe ser de un material que les permita respirar adecuadamente, como el algodón.

· El usar otros materiales (como poliéster) puede ser riesgoso ya que además de dificultar la oxigenación, podría provocar calentamiento excesivo en la zona de la cabeza y cuello del niño.

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· La almohada debe llevar una funda lavable de tejido suave y de un material similar o igual al de la almohada, que también facilite la respiración y oxigenación.

Hasta la próxima semana…

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