Nuestra decisión, nuestro voto, nuestra responsabilidad

 Nuestra decisión, nuestro voto, nuestra responsabilidad

Hacer que el voto crítico sea una práctica

Por: Beto Cabrera M.

Por un lado, nos enfrentamos a una apatía generalizada en relación con la política. La crisis política actual y pasada ha generado un gran divorcio entre los ciudadanos y los políticos, y ha sido profundizada por los pobres desempeños de muchas de nuestras autoridades.

Hace unos meses, en las calles y en las redes sociales se reclamaba “que se vayan todos”, supuestamente para que se fueran todas las autoridades. El problema de fondo de la política es que hace años se han ido muchos y han dejado a los menos aptos y a los menos honestos.

Que quede claro que en la política no existen las “sillas vacías”, es decir, los cargos públicos siempre son ocupados por alguien. Pero cuando los honestos y los aptos deciden no participar, entonces las sillas son ocupadas por cualquiera. Por otro lado, nos enfrentamos también a una dinámica social que prioriza el entretenimiento. Hoy en día, sufrimos de algún tipo de intolerancia instantánea al aburrimiento. Todo tiene que ser cómodo, entretenido y rápido, sino lo desechamos inmediatamente. Es el mundo del fast food.

Cada cinco años, el país lleva a cabo elecciones de autoridades. Nuestra sociedad se moviliza para elegir a quienes tomarán las decisiones en los diferentes niveles de gobierno a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

Elegimos a quien ocupará la Presidencia de la República y sus vicepresidentes/as, a congresistas. Ese es el gran momento en el que electores decidimos quiénes serán nuestras próximas autoridades y les damos la responsabilidad de administrar temporalmente los recursos del Estado.

Te puede interesar:  Rezagos en la vacunación Covid-19 aumenta vulnerabilidad de adultos jóvenes

Todos reconocemos que las elecciones de autoridades son momentos muy importantes para nuestro país, pero ¿Qué tan en serio nos tomamos esta responsabilidad? ¿Qué tanto pensamos y reflexionamos sobre nuestros votos? ¿Qué tanto evaluamos los diferentes aspectos de los candidatos y candidatas para no quedarnos solo con el gesto superficial?

Existen cifras que grafican esta problemática. Por ejemplo, según la Encuesta Nacional sobre el Estado de Ciudadanía en el Perú del 2010, realizada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE),
casi el 40% de electores eligen a sus candidatos a menos de una semana del día de la votación y el 22% lo hace el mismo día, casi en la fila antes de emitir su voto. Por otro lado, en la misma encuesta, pero para el año 2017, el 94% de electores, señaló que no participó activamente en la última elección presidencial.

Lo cierto es que no hemos desarrollado una cultura política que cuestione, evalúe e interpele integralmente a los candidatos o candidatas con la finalidad de elegir a la mejor opción.

Las experiencias que han buscado contribuir a mejorar la calidad de nuestros votos se han centrado en el acceso a la información. Hoy en día podemos acceder a la información de los candidatos y candidatas incluso a través de eficientes aplicativos instalados en nuestros celulares.

Son pasos sin duda muy importantes, pero aún existen vacíos sobre guías que muestren un proceso individual y colectivo que construya progresivamente un voto crítico y reflexivo.

Ese es el desafío que nos hemos propuesto asumir en VOCES, facilitar información política constructiva, durante este proceso hemos dado cabida a la mayoría de los candidatos, con pluralidad, tolerancia y oportunidad, para ayudar al lector a identificar perfiles y propuestas de los candidatos, es decir generar contenidos que contribuyan a elegir mejor a nuestras autoridades.

Te puede interesar:  Poder Judicial ordena inscripción de Junta Directiva

Necesitamos ser conscientes de que el derecho al voto es una conquista que ha demandado mucho esfuerzo y tiempo, construir ciudadanía es lo nos hace mucha falta.

¿Qué tipo de elecciones, de electores y de candidatos podemos identificar? ¿Cuál es el tipo ideal de candidato o candidata, y de elector o electora?
Preguntas claves para construir un voto crítico y reflexivo.

Nuestro país, desde los inicios de su fundación como República, ha tenido un proceso complejo en las formas de acceso a los cargos políticos. Por ejemplo, si solo hablamos de la Presidencia de la República, vemos que en el conjunto de nuestra historia ha ocurrido:

Que 27 veces los presidentes han llegado al cargo a través de golpes de Estado
Son 14 veces a través de la elección interna del Congreso de la República.
Y 24 veces a través de Elecciones Generales.

En términos porcentuales, del total de 65 accesos a la presidencia, 41% fueron por un golpe de Estado, 22% por el Congreso y el 37% por Elecciones Generales.

El balance permite darnos cuenta de que elegir a nuestras autoridades a través de elecciones generales es un procedimiento joven y no precisamente predominante en la historia de nuestro país. Lo que sí ha sido más frecuente es el acceso a la presidencia a través de los golpes de Estado. Quizá convenga ser muy conscientes de ello y valorar que elegir es un derecho incuestionable de un proceso electoral y transición democrática.

EL PROBLEMA DE ACCESO AL VOTO
Desde la independencia del Perú, ¿siempre han votado las mujeres? ¿Siempre han votado las y los analfabetos? ¿Siempre se ha elegido directamente a las autoridades? ¿Siempre han votado las personas mayores de 18 años? Pues no.

Te puede interesar:  VOX POPULI

La Constitución de 1979 reconoció por fin el sufragio universal, de modo que la elección de 1980 fue la primera verdaderamente competitiva y participativa de nuestra historia, tenemos 41 años con participación plena en los procesos electorales. Participamos los varones y las mujeres, los alfabetizados y los analfabetos, personas mayores de 18 años sin ninguna exclusión por razones sociales o económicas. El gran problema desde la década de 1980 es la excesiva oferta política que, más que diferenciar por sus propuestas y visiones sobre el país o las jurisdicciones donde participan, es en realidad una disputa “canibalesca” por puestos y cargos públicos. En este periodo, el problema no es de acceso —para elegir o para ser elegido—, sino la calidad de la oferta política y la calidad del voto.

FUNCIÓN DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA PRENSA
Los medios difundimos información sobre los diferentes aspectos de las elecciones, tenemos la función de investigar y difundir información relevante sobre las elecciones y los candidatos, facilitando que los electores tengan insumos con los cuales mejorar la calidad de sus votos.

FUENTES: JNE – ONPE – TRANSPARENCIA INTERNACIONAL

Continúa leyendo