Una luz de esperanza

 Una luz de esperanza

“Ese primer empeño por adquirir vacunas en un mercado saturado por la demanda de la comunidad internacional se inició el año pasado, cuando en el Perú se puso en marcha ensayos clínicos”.

Los peruanos ya tenemos una nueva herramienta para contener la pandemia del covid-19: con el arribo de las primeras 300,000 vacunas representa un nuevo capítulo en la lucha contra el coronavirus y se convierte en una luz de esperanza para superar la grave crisis sanitaria que ha puesto al mundo contra las cuerdas.

Y decimos que es una nueva herramienta, y no la solución, porque los peruanos debemos ser conscientes de que la cepa viral continuará entre nosotros, lo que requiere mantener las sencillas medidas de usar mascarilla, proseguir con la distancia social y asearse permanentemente las manos, a fin de mantenernos a buen recaudo de los contagios y colaborar con la familia y la comunidad.

Si bien la cantidad parece mínima para los 33 millones de peruanos, se trata de un primer lote que permitirá fortalecer la primera línea de batalla, representada por el personal de salud, Policía Nacional y Fuerzas Armadas.

Los peruanos debemos mantener la confianza en la autoridad y en las gestiones del gobierno para adquirir una mayor cantidad. De hecho, el presidente de la República ya informó en diversas ocasiones que el horizonte de compras se proyecta a los 85 millones de vacunas hasta fin de año, y ha garantizado que ningún ciudadano se quedará sin recibir la dosis correspondiente.

Ese primer empeño por adquirir vacunas en un mercado saturado por la demanda de la comunidad internacional se inició el año pasado, cuando en el Perú se puso en marcha ensayos clínicos de diversos laboratorios a fin de encontrar un fármaco seguro. Un elemento de garantía y confianza es que los primeros ensayos clínicos estuvieron a cargo de dos laboratorios de trayectoria: Sinopharm, de China, y Johnson & Johnson, de Estados Unidos.

En el caso de Sinopharm, 12,000 peruanos participaron de las pruebas y durante los ensayos no se registraron efectos secundarios de relevancia, lo que garantiza que las vacunas chinas llegadas al Perú poseen la certeza de ser un fármaco seguro para iniciar una vacunación masiva. Ese esquema se verá reforzado por los productos adquiridos a Pfizer, AstraZeneca y Covax Facility.

Primero nuestros profesionales de la medicina, enfermeras y técnicos

Con la vacunación de un grupo de médicos del hospital arzobispo Loayza, comenzó la inmunización del personal de salud que está en primera línea frente al coronavirus, que ha ocasionado más de 42,300 muertes hasta el momento.

El jefe del servicio de Emergencia, doctor Adrián Rodríguez; el doctor Mario Candiotti, médico intensivista; y la licenciada Martina Obando, fueron los tres primeros trabajadores de primera línea que se han vacunado contra el covid-19 en este nosocomio.

La jornada de vacunación también empezó en el hospital materno infantil San Bartolomé, donde el personal de salud esperó desde muy temprano para su respectiva inoculación. Su director, Carlos Santillán, fue el primero en ser vacunado en este establecimiento de salud público. Con estos elementos, la ciudadanía debe tener la seguridad de que los fármacos aportarán a la salud de todos. Debemos dejar de lado las teorías conspirativas y los temores a la vacuna porque solo nuestra inmunidad permitirá acabar con la pandemia.

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