¿Feministas?

 ¿Feministas?

¿Cuál fue la mejor época para la mujer? Fue quizás en aquella en donde su inteligencia no era tomada en cuenta y era la muñeca de la casa, aquella que debía asentir, ponerse guapa para las reuniones sociales en donde acompañaba a su marido y por supuesto, ser la ama de casa ideal. O quizás es la época en donde su voz fue escuchada, en donde exigió  un espacio ganado en la sociedad y luchó por la igualdad de oportunidades. ¿Cuál de estas dos épocas?

Sin lugar a dudas, prefiero aquella época en donde la mujer empezó a tener luz y espacio para brillar, en donde su inteligencia atemorizaba a muchos hombres y su valentía era un obstáculo para la corrupción. Ahí nace el feminismo, cuando un grupo de mujeres se pusieron los pantalones y decidieron luchar para que la mujer tenga derecho a un voto, que tenga el mismo trato laboral que un hombre y que no sea discriminada en trabajos en donde la exclusividad masculina era predominante, y por supuesto, cuando su entrada a la política hizo temblar a muchos. En esa época dejamos de ser el sexo débil para ser el sexo temido.

Con el paso de los años las cosas han mejorado para muchas mujeres, quienes han subido en gran escala profesionalmente, llegando a cumplir labores que antes solo podían los hombres, como ingeniería, mecánica, ciencia, política, la lista es larga, sin embargo, hay cosas que no han cambiado, pues el feminicidio es pan de cada día en todo el mundo y ese odio ha ido incrementándose al punto que los asesinatos por género no tienen cuando acabar y cada vez las noticias presentan muertes a mujeres de la manera más salvaje, como sacada de una película de terror.

Te puede interesar:  Discurso del flamante Presidente de la Corte Superior de Justicia de San Martín: UN ‘JALÓN DE OREJAS’ AL ANTERIOR PRESIDENTE Y LOS DEMÁS JUECES Y TRABAJADORES. (Dr. Gonzalo Gonzales)

Pero no solo los feminicidios manchan de sangre y horror las calles, sino las mujeres desnudas con el cabello pintado de verde, que promueven violencia y luchan por derechos disfrazados de odio, a tal punto que defecan en las puertas de las iglesias, hacen escenificaciones de abortos y violentan a quien no esté a favor de sus excesos. Esas mujeres se hacen llamar feministas y denigran la lucha que verdaderas mujeres dejaron en el tiempo.

El falso feminismo viene intentando descaradamente hacer su doctrina una orgía pública, en donde el odio hacia el hombre es notorio y su vulgaridad su sello más grotesco.  No solo violentan sino consideran como cargas insoportables las labores en el hogar, la maternidad y un montón de conjuntos femeninos como un sentimentalismo repulsivo.  Tras este feminismo se escudan grupos de mujeres que odian todo lo bello que la mujer puede dar y lejos de luchar por igualdad de oportunidades y a ello me refiero a los derechos que tenemos y no a privilegios innecesarios, desviando su misión que es el sacrificio y valentía.  Ignorancia o maldad de quienes los proclaman y que tienden a desvirtuar la misión natural y sobrenatural de la mujer.

Hay muchas defensoras de este falso feminismo que se ciegan y atacan a personas que como yo rechazan actitudes llenas de violencia y maldad, como lo es pedir la legalización del aborto, el permiso para matar legalmente a una vida, un ser que no tiene la culpa de nada. Se escudan en un falso feminismo que los convierte en asesinas.

Políticas, activistas, científicas, artistas, escritoras y pensadoras que dieron ejemplo y sirvieron de inspiración para el movimiento de igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

Te puede interesar:  ¡Maldita boa!

Hipatia de Alejandría, Wu Zetian, Christine de Pizan, Juana de Arco, Mary Wollstonecraft, Flora Tristán, Olimpia de Gouges, Clara Zetkin, Emmeline Pankhurst, Marie Curie, Simone de  Beauvoir, Indira Gandhi, Eva Perón, Jocelyn Bell y Rigoberta Menchú. ¿Conoces algunos de estos nombres? Ellas no necesitaron desnudarse en una plaza para ser escuchadas, ellas no lucharon para legalizar el asesinato de bebes. Estas mujeres dieron su vida por el feminismo, por el acceso a la educación, a las urnas electorales, a los espacios políticos, a la literatura y ciencia y dejaron una huella imborrable.

Y tú… ¿Entendiste quién es feminista y quién no?

Continúa leyendo