¡Nuestros pueblos están “desapareciendo”!

 ¡Nuestros pueblos  están “desapareciendo”!

Por motivos de investigación me encuentro visitando los pueblos, cubriendo los gastos con mis magros recursos, porque, vivo en el Perú, que es el país del discurso, de la quena, de la flauta y de los falsos valores. Me he propuesto recoger testimonios de los pueblos y de aquellas personas que han sido protagonistas o estuvieron cerca a muchos personajes emblemáticos de esos pueblos. Cuando menciono en mis crónicas a muchos personajes, muchos me preguntan si ellos me agradecen. Debo confesar la triste verdad: ni un ¡gracias! Pero esto no es óbice para no seguir trabajando pues es parte de mi ser.

Me encuentro haciendo una investigación sobre el origen político de los pueblos de San Martín y compruebo que muchos pueblos y toponimias ya han pasado a la historia. Como antecedente, me gustaba fastidiarle a mi gran amigo, el ingeniero Alfonso del Águila Valera, quien falleciera en esta etapa de la pandemia dejándonos conmovidos por su pronta partida. Y me refiero a lo que a Alfonso le gustaba mencionar: al pueblo de Ampato, donde nació, cerca de Juanjui, y que desapareciera por las inundaciones y los derrumbes del río Huallaga, y que pocos llegaron a conocer. O sea, un pueblo que se perdió en el olvido. Ampato, como me cuenta Eloy Ruiz Trigozo, fue el feudo de los del Águila Ríos, ilustre familia sanmartinense.

Las nuevas generaciones de sanmartinenses ya no saben de la existencia, por ejemplo, de San Cristóbal de Sisa, ni de Utcurarca. Y dudo que nuestros alcaldes lo sepan. ¿Los nuevos candidatos al Congreso lo sabrán? De acuerdo a las leyes de sus creaciones, San Cristóbal de Sisa y Utcurarca, son las capitales de los distritos de San Hilarión y Alberto Leveau, respectivamente. El primero, en la actual provincia de Picota, por ley 13250 (1959) y el segundo, en la de San Martín, por ley 13764 (1961). Porque ahora solo dicen ´voy a San Hilarión o a Alberto Leveau´, cuando se dirigen a las ciudades capitales. ¿Cómo superar este “problema” o será necesario una nueva norma legal para cambiar las denominaciones de esos pueblos? Esta es una tarea de los políticos. Los de “Comunicando” solo estamos expresando una realidad.

En los albores de nuestros comienzos éramos parte del departamento de Trujillo, después La Libertad, por ley de 1825, con su capital Bolívar. Por ley de 1832 se crea el departamento de Amazonas, con las provincias de Chachapoyas, Pataz y Maynas. En esa época, el pueblo de Jeberos tenía una importancia política tremenda, mientras que Yurimaguas era aún un pueblo sin ninguna relevancia. Tarapoto pasaría por una serie de avatares, porque en 1853 se le cambia de nombre para llamarse Villa. Por ley de 24.12.1856 se crean las Juntas Departamentales y en dicha norma se hace referencia a las provincias de Chachapoyas y Maynas y a la provincia de Loreto. La ley de 29.11.1856 dispone crear municipalidades en el país “aunque no sean capitales de distritos”. Por la ley promulgada el 02 de enero de 1857, cumpliendo lo establecido en la ley del 29.11.1856, se crean las primeras municipalidades en el país, con nombre propio.

En la organización política de la ahora llamada región San Martín, queda flotando el caso del distrito de Pachiza, pues según algunas referencias, su creación data de 1853. Pero este tema lo trataremos en otro artículo. Por ahora, cuidemos nuestros ríos, bosques y que nuestros pueblos no estén “desapareciendo”. (Comunicando Bosque y Cultura – Asociación para el desarrollo sostenible de la Amazonía peruana).

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