Libertad, Destino y Voluntad

 Libertad, Destino y Voluntad

El problema de la libertad o el libre albedrío ante el determinismo en la vida es una de las cuestiones que ha apasionado durante milenios a los pensadores ¿Somos realmente artífices de nuestro destino? Y si es así ¿En qué medida? Estas interrogantes constituyen, según el Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière (www.magnanet.org): “la piedra de toque de la filosofía”, en otras palabras, él declara que: “En realidad, el problema del Libre Arbitrio y del Determinismo, permanece siempre como una cuestión, que se encuentra en la base de todos los principios filosóficos que se han sucedido a través de los tiempos.”

Así, este Instructor Mundial desarrolla el tema desde perspectivas de síntesis muy poco contempladas aún pero que aportan valiosas claves y soluciones más amplias y profundas, atendiendo los factores cósmico-ambientales (cosmobiología) conjugados a la sociología, la psicología y la alta espiritualidad, desde las enseñanzas de la Gran Tradición Iniciática.

Nos explica Él:

“La Naturaleza, esta fuerza fatal que dirige todo lo que se puede percibir, desde la brizna de hierba hasta el Sol, es la misteriosa potencia contra la que el hombre está en lucha continuamente.”

“Fabre d’Olivet ha dicho: “Es la Naturaleza la que preside nuestro nacimiento, la que nos da un padre, una madre, hermanos, hermanas, relaciones, una posición en la tierra, un estado en la sociedad; todo esto no depende de nosotros; todo esto para el vulgo es obra del azar, pero para el filósofo pitagórico son las consecuencias de un orden anterior, severo, irresistible, llamado Fortuna o Necesidad”.

“Pitágoras oponía a esta naturaleza obligada, una naturaleza libre, que, actuando sobre las cosas, forzadas como sobre una materia bruta, las modifica y obtiene a voluntad resultados benéficos o nefastos. Esta segunda Naturaleza, llamada Potencia Voluntad, es la que regula la vida del hombre y la que dirige su conducta según los elementos suministrados por la primera.”

“La Necesidad y la Potencia son, según Pitágoras, los móviles opuestos del mundo sublunar donde está relegado el hombre; estos dos móviles obtienen su fuerza de una Causa Superior que los Antiguos llamaban Némesis y que llamamos hoy Providencia…”

“Sería una pretensión creer que el hombre es capaz de poner trabas a la marcha del tiempo. El orgullo humano no tiene límites, pero su libre albedrío está felizmente determinado en parte, y las Grandes Directivas no pueden venir sino de arriba. Por ello, a través de los siglos, se nos ha abierto un Gran Libro: la bóveda estrellada. Y es únicamente la Astrología lo que puede conducirnos hacia allí para revelarnos en parte los Grandes Misterios.”

“El hombre está predispuesto desde su nacimiento (…) y a través de toda su vida, a existir limitado por las influencias estelares, y es de esta limitación de la cual es indispensable escapar, liberarse del zodíaco [“Ronda de Animales”], situarse fuera de la zona de influencia.”

“En primer lugar es necesario escapar al zodíaco mental, es decir, a los prejuicios, a las concepciones establecidas por el atavismo, los intereses creados, los dogmas fanáticos; esta liberación psicológica coloca al ser humano cara a cara con el Cosmos y con sus Fuerzas que se manifiestan por medio de los planetas cuyas influencias ahora ya son perfectamente conocidas de nosotros mediante los detalles del mecanismo zodiacal.”

“¡Todos tenemos un zodíaco en la cabeza! Yo entiendo con ello un zodíaco simbólico constituido por aquellas limitaciones que obedecemos en esta vida: nacionalidad, nombre, linaje, educación, cultura, ideas preconcebidas, apego familiar, inclinaciones de raza, creencia, religión, etc.. . . Trascender estas limitaciones constituye el primer paso (…)”

“En otras palabras, si la báscula se inclinara definitivamente hacia el lado espiritual, el materialismo llegaría a estar contrarrestado. Todo esto se debe a que, aunque el cuerpo físico está expuesto a las influencias estelares, el espíritu no, porque su morada está más allá del Zodíaco, o sea, en el Plano Psíquico. Mientras vivamos en el Plano Físico y Emocional estaremos sujetos a las limitaciones del Karma y a las influencias astrológicas. Una vez ya sobre el Plano Mental, nos encontramos en el Plano Absoluto donde la ley del karma y las influencias de las estrellas y de los planetas no nos alcanzan.”

Y concluye: “Hay un método de auto-control para escapar a las influencias del Zodíaco. DICHO MÉTODO ES GENERALMENTE CONOCIDO BAJO LA DENOMINACIÓN DE YOGA.

A su vez, el sabio Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares, corona estas sublimes enseñanzas con una asombrosa máxima: “La libertad busca ser derivada de la legítima obediencia (…) se alcanza mediante el cumplimiento de leyes superiores sobre leyes inferiores y la inclinación al bien.”

En ese sentido, el Dr. Raynaud de la Ferrière cita a Karl Jaspers: “Los límites de la libertad son los de la voluntad.”

Esta “VOLUNTAD FORMAL” de obedecer (como la llama Karl Jaspers) es el factor fundamental para la auténtica Libertad. Así comprendemos también la expresión del Maestre Raynaud de la Ferrière: “Libertad no quiere decir indisciplina”; asimismo, esta “Voluntad Formal” incluye, según Jaspers, cualidades como “sumisión al motivo [una Causa] preponderante”, “esfuerzo de una disciplina” y la identificación (yoga, unión) de voluntad y racionalidad, entre otras.

De ahí que, efectivamente pues, la JÑANA YOGA (“Yoga del Saber” incluyente de todas las “yogas”) es EL Método que nos conduce a la LIBERTAD con sus Bhumis (Estados de Existencia) como “Subbha Iccha” (Buena Voluntad), Vicharana (Reflexión), etc. y la vivencia del Discipulado al Maestro físicamente presente…

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