LA DIFAMACIÓN ES LA VENGANZA DEL COBARDE

 LA DIFAMACIÓN ES LA VENGANZA DEL COBARDE

¿Qué hemos aprendido de esta pandemia?, esta pregunta me la hago a diario y muchas de las respuestas quedan vacías, porque al ver a mi alrededor a familiares y amigos, me asustó de tanta maldad. Si entro a redes sociales, me pasa lo mismo pero con mayor carga, me indigna por todos los comentarios llenos de soberbia, hipocresía, egocentrismo, lleno de todo lo que se pensó que este virus que mató miles de personas haría cambiar.

No, no es así. Nos podemos encontrar con el maldito que maltrata y hasta asesina a su mujer. Con el pedófilo que viola a una niña. Con la mujer que aborta sin piedad. Con los adolescentes que por simple pasatiempo se ensañan con los animales hasta matarlos. Con el vecino que te insulta por reclamarle que no tire basura en la calle. Con la mujer que te difama si te atreves a pedirle que no haga fiestas porque estamos en emergencia sanitaria. Con el familiar que hace escándalos sin importar que hay enfermos que necesitan dormir. Esto es un poco de todo lo asqueroso que actualmente tenemos en nuestra sociedad, la que debería llamarse suciedad.

Hice toda esta introducción, por un caso específico y dedicaré mi artículo a una persona que es un ángel en la tierra, que ayuda desde hace 18 años a los más necesitados y lejos de ser respetada, viene siendo atacada por un grupo de personas ligadas a la comunidad católica, que en afán de defender lo indefendible, se han propuesto a ensuciar el nombre de una dama con todas las letras.

Mi total respaldo a la señora Mirian Pinchi Daza, un ser humano que por años ha servido a los más necesitados, de lunes a domingo y sin importar que tiene una serie de enfermedades, ella se desvive por ayudar, no porque tenga intenciones políticas, no porque tenga necesidad de lucrar ¡NO!, sino porque ama servir a la gente.

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Me parece repudiable que una y varias personas la tilden de la peor manera, mancillando su imagen, desde el ámbito profesional hasta los valores que siempre ha predicado y practicado. Además de estar creando grupo de trolls para que la insulten en redes sociales, los mismos que indican que tiene a la prensa comprada porque no entrega dinero sin cámaras y aquí me detengo e informo, solo para su conocimiento, que la presidente de Manos Unidas solicita presencia de los periodistas en sus colectas de dinero y en la entrega del mismo, para que se corrobore que todo el dinero juntado es entregado a quien lo necesita. Y cuando hace donaciones con su propio dinero y con presupuesto del colectivo que lidera, jamás lo divulga, solo lo hace cuando es donación del pueblo.

Me asquea conocer a muchos de los que insultan y denigran a este maravilloso ser humano, entre hombres y mujeres, todos colgados por una institución religiosa que a nivel mundial siempre ha tenido problemas de corrupción y de pedofilia. Eso, a mí me genera repudio, no hoy, sino desde siempre.

Sin duda alguna, la ignorancia es atrevida. Yo escribo esto como Comunicadora Social que participé de muchas de sus colectas junto con mi esposo y varios colegas más, quienes pueden confirmar que todo lo descrito, es cierto. También escribo esto como beneficiaria de su labor social, porque ayudó a mi familia cuando mi sobrina sufrió de un cáncer a la nariz. También escribo como ciudadana, porque las veces que le comenté sobre casos de personas que necesitan ayuda, nunca negó apoyo y también escribo como amiga, porque tanto la señora Mirian como su esposo y toda su familia, tienen mi total consideración.

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La pandemia no nos enseñó nada, muchos siguen siendo los mismos miserables de siempre, quizás más de lo que eran. ¡Qué lástima leer comentarios llenos de maldad! El karma existe y la verdad siempre sale a la luz.

Y así, con esto, confirmo que como sociedad estamos peor que antes, que nada ha cambiado y que quizá, nada cambiará. Solo espero que nadie caiga en desgracia, porque solo cuando sucede eso, se comprende que sí hay quienes apoyan sin interés alguno.

Sin lugar a dudas, la difamación es la venganza del cobarde… ¿Y tú seguirás lanzando piedras contra un inocente?

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