MAESTROS CON RECURSOS PROPIOS ESTÁN EN LA MERITOCRACIA

 MAESTROS CON RECURSOS PROPIOS ESTÁN EN LA MERITOCRACIA

El Congreso hizo noticia la semana pasada sobre el Magisterio nacional que hace ratos fue superado por los mismos maestros nombrados y contratados en cuanto a su nivel de preparación que todo docente ya lo tiene claro: su auto preparación con estudios de posgrado, sus niveles de diplomado, licenciatura, maestría y doctorado, que le cuesta el sacrificio económico del bolsillo a cada maestro.

Las llamadas capacitaciones que programa el Minedu a través de las DREs y las UGELs, y con un voluminoso presupuesto que anualmente es pagado a los “capacitadores”, poco o nada le queda a ese docente más que su presencia en las “capacitaciones”. Pocos son los que intervienen en cada jornada y la temática es la misma de siempre: estrategias de cómo enseñar y situaciones cognoscitivas de qué enseñar.

Sobre este carril toda jornada de capacitación debe recorrer. De lo contrario los “capacitadores” son los únicos beneficiados recibiendo jugosas remuneraciones. A veces desde el Minedu llega también una cierta motivación económica para el docente que participa en estas jornadas. ¿Los entregan? Muchas veces no y algunas veces, pequeños solcitos ni para el costo de un día de alimentación.

Líneas arriba dije que el docente que se auto prepara y que no está esperando que el patrón estire a regañadientes su burocrática mano, es porque ese docente ha tomado hace buen tiempo conciencia de su carrera. Ya sabemos que desde el Minedu bajan solo normativas, muchas veces de imposición para que el alumnado y docentes cumplan determinados cometidos como la R.M N° 193 que flexibiliza al alumno(a) que no participa en estas clases remotas, a presentar sus actividades Aprendo en Casa en los meses de enero y febrero del 2021, y si ese alumno(a) aún continúa no participando y no presenta nada, se le estará obligando al docente que desarrolle su actividad pedagógica los meses de enero y febrero con estudiantes que no pudieron o simplemente una gran mayoría que no quisieron participar desde el mes de abril a diciembre.

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Así como tiene deberes el docente, también tiene derechos, y conste, en estas jornadas de Aprendo en Casa, el docente viene trabajando mucho más horas, más de lo debido que en clases presenciales. Hay casos en la que ese docente pasa la media noche desarrollando sus actividades remotas. Esto el Minedu no toma en cuenta, y sobre esta presión pretende hacerle trabajar los meses de sus vacaciones, los meses de enero y febrero. Esto es abuso e imposición desde el ángulo que se le mire.

La pandemia nos agarró a todos, aquí nadie tiene la culpa; pero se le quiere responsabilizar al docente agregándole más horas de trabajo, aparte de las horas saturadas de todos los días, pretenden quitarle sus vacaciones. Esto es absurdo de parte del Minedu.

Otra de las imposiciones es la R.M N° 326 del 19 de diciembre del 2019, que ahí viene contemplándose a nivel nacional ampliar en todos los colegios de secundaria la Jornada Escolar Completa, importándole poco o nada la situación económica de miles y millones de hogares en el país. Miles de estudiantes acuden a las instituciones educativas totalmente sin la alimentación básica y con escasa defensa nutritiva.

Mientras estas imposiciones ocurren, el Congreso como quien ganarse un baño de popularidad, aprueba una ley que falta que sea observada por el ejecutivo, y que el mismo jefe de Estado dio a entrever no estar de acuerdo con esta ley que facultaría el retorno de muchos trabajadores nombrados que ejercían el trabajo de docentes sin el título pedagógico.

23 años tuvieron para obtener el título, desde 1984 hasta el 2007. Pocos se esforzaron estudiando hasta conseguir el título pedagógico respectivo, incluso dieron el examen para ingresar a la Carrera Magisterial. Lo consiguieron, la gran mayoría no lo hizo, porque consideraron que eran desproporcionadas a raíz de la derogatoria de la Ley del Profesorado la 24029.

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Era para que el Congreso de aquel entonces intervenga sobre la base de la Ley 24029 implantándose una Reforma Magisterial sin quitar derechos económicos y de estabilidad como hoy de una manera injusta faculta la Ley 29944 de la Reforma Magisterial.

En esta línea debería trabajar este Congreso creando leyes de reivindicación de los derechos económicos quitados; que no se amenace al docente al despido como cualquier cosa, y sobre todo que se mejore el salario del docente y que se eleve el PBI en el sector educación al 6% como lo dice la misma ley hace ya más de 10 años que se aprobó en el acuerdo del Consejo de Educación Nacional para el 2021.

Estamos a un par de meses para llegar a esta meta que fue propuesta, y no solo no hay indicios para que esto se cumpla, sino se continúa políticas impositivas, postergando al mismo tiempo año tras año la deuda social, cuando muy bien aquí es donde se les quiere ver a los gobiernos regionales y al Congreso que tienen todas las facultades para solucionar este problema. No lo hacen porque no genera aplausos y popularidad.

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