Pocos superhéroes sobreviven al cáncer

 Pocos superhéroes sobreviven al cáncer

Escribe: Marco Hidalgo Murrieta

Ver dibujado a Pantera Negra con su clásica frase “Wakanda por siempre” en una hoja bond pegada con cinta al metal del balcón de una casa, puede ser el mejor homenaje al superhéroe de Marvel, cuyo joven actor falleció días atrás, y representar un simbólico duelo hasta que el viento la desprenda de la vista de todos.

La sorprendente y prematura muerte de Chadwick Boseman (43 años), causada por el cáncer, poderoso enemigo silencioso que enfrentó en secreto y no pudo vencer, lo elevó a fenómeno cultural por sus actos y posturas fuera de la pantalla grande. Sus protagónicas personificaciones de íconos populares yanquis como Jackie Robinson y James Brown, y en la ficción como el Rey T’Challa, llena de orgullo a la comunidad negra. Mark Ruffalo, que interpreta a Hulk, tal vez defina mejor su legado al decir: “tu grandeza solo está comenzando”.

Fue un superhéroe en la ficción como en la vida real. En el plató podía vencer a casi todos los enemigos externos que atentaban contra la humanidad, protegido con su traje hecho de vibranium; en la vida real, enfrentó con nobleza al adversario invisible que desmoronaba su organismo. El cáncer permitió magnificar sus mayores fortalezas como persona: un tipo compasivo, solidario, genuino, inspirador de los desvalidos; cualidades “sobrehumanas”, por su escasa práctica.

Grabó Black Panther ocultando su lucha paralela con cirugías y quimioterapia. Pese a ello, con frecuencia visitaba con regalos y mensajes de aliento a los niños con su mismo padecimiento, en especial al hospital de Niños St. Jude; hasta el final de sus días fue un activista del movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan), y apoyó la candidatura a la vicepresidencia de Estados Unidos de la demócrata Kamala Harris.

El “joven, talentoso y negro”, como resumió Barack Obama, dispuso que “la gente no se preocupara por él”, como le aconsejó su madre, mientras llevaba durante cuatro años esa inmensa carga mortal.

En la ficción, los únicos capaces de combatir al silencioso mal por su alta capacidad regenerativa, son Wolverine y Flash.En la vida real, el cáncer se compone de células que envejecen o dañan, que en vez de ser reemplazadas por otras nuevas, sobreviven, y a ellas se suman las células recién aparecidas que se dividen de manera ilimitada hasta formar tumores o masa de tejido que puede extenderse.

No sabemos si el admirador del dibujo solo pensó en el rey caído de Wakanda o en aquella persona que inspiró a muchos por sus especiales poderes terrenales.

Vale la ocasión para recordar una frase del Rey T’Challa “en mi cultura, la muerte no significa el final” Wakanda por siempre.

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