De Solsticios, Yoga y Discipulado


Como sabemos, mañana será el solsticio de invierno para el hemisferio sur y de verano para el norte. Asimismo, el 21 celebraremos  el Día mundial de la ciencia Yoga (establecido por la ONU) y finalmente, el 22 de junio, que es reconocido como el “Día de la Magia” y la Fiesta Iniciática del Quinto Grado de Iniciación Mayor,  el “Sat Chellah” (Discípulo Divino) Grado de Existencia Superior de los Maestros que – a partir de este Grado- pasan a formar parte de la Agartha Shanga (Asamblea Suprema que guía o dirige espiritualmente a la humanidad) definida objetiva y sabiamente por el Más Digno Maestre Sun Wu Kung como la “CORRIENTE REAL DE LAS CONSCIENCIAS LIBERADAS”.

La Causalidad Superior que rige al universo hace que estas celebraciones estén íntimamente ligadas. Por ejemplo, la Yoga y el Discípulo Divino (Sat Chellah) se integran en una Esencia Superior que manifiesta la más Alta y Sublime Manifestación de la Yoga que es realizada, precisamente, a través de un Discipulado a Maestros de carne y hueso, presentes en el espacio-tiempo del discípulo, según lo que nos transmiten nuestros queridos Maestros, los Venerables Sat Arhats María Nilda Cerf Arbulú y José Miguel Esborronda Andrade, pues esta YOGA (Unión) es la más compleja porque implica la asimilación de dos universos diferentes: el Discípulo y el Maestro.

Para comprender mejor esta última afirmación debemos primero entender que la Yoga es el sistema de perfeccionamiento o una ciencia vital que “simplifica la Unión del Hombre con el Universo” pues su mismo nombre: YOGA, significa LA UNIÓN, LA LIGAZÓN, LA IDENTIFICACIÓN entre el hombre y todo lo que le rodea (el Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares señala que esta UNIÓN puede ser realizada en seis niveles consecutivos: [1] sujeto-objeto, [2] sujeto-sociedad, [3] sujeto-naturaleza, [4] sujeto-universo, [5] sujeto leyes universales y finalmente [6] sujeto-Causa Suprema).

Digamos de paso, que esta Ciencia Vital NO ES ORIGINARIA DE LA INDIA sino que ha sido vivenciada y difundida mucho antes en América (entre los mochicas, chavines, Incas, Toltecas, Mayas, etc.) como bien lo ha demostrado, entre otros, el notable arqueólogo Trujillano Marcelo Arroyo.

Por ello, LA MANIFESTACIÓN MÁS ELEVADA DE ESTA UNIÓN (Yoga) SE DA ENTRE DOS PERSONAS que recorren este Sendero de Sabiduría: Una que ya lo ha transitado hasta sus más altos niveles y otra que empieza a caminarlo. Uno, el Maestro (Gurú) y otro el Discípulo (Chellah).

Como bien señala el Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares, quien REALIZÓ plenamente el verdadero sentido de la Yoga al asimilarse cabalmente a su Maestre el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière:

“No solamente hay que obedecer, hay que imitar sus realidades esenciales y superiores, como bien dicen los psicólogos Jean Piaget y Gabriel Tarde, una imitación comportamental, una percepción de la realidad como enseña el Discipulado de la Jñana que va produciendo un acomodamiento al mundo exterior, consciencial y existencialmente, como los bhumis [Estados de Existencia del Saber], lo cual no impide llegar a la propia autenticidad y al encuentro con la verdadera ecceidad (hecceidad) de la Misión a cumplir para el descubrimiento del hombre trascendental.”

Esto último recuerda las profundas e iluminadoras expresiones del Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferriére:

“La verdadera Iniciación no es la ceremonia de consagración a un grado más o menos auténtico, sino el estado de realización, porque la Iniciación es un estado de existencia, una iluminación, una revelación. Es necesario, pues, un lento proceso de estudio, para tener una comprensión justa de las cosas; a continuación vendrá el período de asimilación y, por último, la Luz que se hace gracias a la proyección individual del Gurú en el Chellah. El Maestro ilumina a su Discípulo, lo forma, lo moldea, lo hace A SU IMAGEN…”

Descartamos pues, las versiones deformadas que abundan tratando de sustituir a los verdaderos Maestros de Sabiduría por ilusorios o fantasiosos “maestros ascendidos”, “maestros del plano astral”, “plantas maestras”, “maestros extraterrestres”, “maestros internos”, “guías interiores”, etc. Posturas antojadizas y subjetivas que desorientan a los buscadores del CAMINO.

De ahí que, por su UNIÓN (Yoga) a su Maestro en este Discipulado Verdadero, el Discípulo puede acceder a la realización de la Verdadera MAGIA (Matesis, Magisterio,Maestría) que, OBJETIVAMENTE hablando, “consiste en captar y canalizar las fuerzas radiantes magnéticas, eléctricas, gracias a la ley de las afinidades, de las simpatías, de las analogías y de las correspondencias… consiste en la Maestría de los elementos, elementarios, elementales; consiste en “atraer” y “concentrar”, a fin de perfeccionar sus mejores fuerzas para dirigirlas hacia una acción más eficaz.” “Es la Ciencia de aquí abajo, el control que puede ejercer el ser humano sobre los elementos…” (Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferriére).

Todo ello, es consagrado cósmicamente por la “elevación” del sol en el Sagrado SOLSTICIO respecto al cual nos refiere el Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares que:

“El Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière aclara que Solsticio viene del latín solstitium, de sol y stitium. Stitium que indica la idea de detener algo que está en movimiento. Se refiere a los dos momentos estáticos del ciclo solar…Nos recuerda que en Macchu Picchu en el Perú, existe la piedra vertical del Intihuatana, en que “se detiene el nuevo sol que nace” en la Tradición Incaica. Ahí la fiesta del Inti Raymi de los incas, se hace en honor de la cima vertical del solsticio.”