Todo depende de ti


En nuestras vidas hemos experimentado miedos de todo tipo, desde el pánico a la oscuridad, a los monstros de la noche, a los insectos, a los payasos, a las mentiras, a las malas personas, a que nuestros padres dejen de existir, a las enfermedades y sobre todo a la muerte.

Muerte, palabra que ronda hace más de 3 meses con gran fuerza en nuestro país y es que un virus silencioso se ha metido a nuestras vidas, ha invadido nuestros trabajos, los mercados, los bancos, las calles, las plazas, absolutamente todo. La realidad ha superado la ficción, ni siquiera las películas de zoombies han generado tanto terror como los días que llevamos en cuarentena.

Todas las regiones están sufriendo una vía crucis y varios de sus representantes están por ser vacados por su ineficiencia. Mientras tanto la población sigue luchando contra un sistema de salud colapsado, por los medicamentos  con un costo triplicado, por el incremento de contagios y por la muerte de miles de personas, entre ellos doctores, sí, aquellos que han estudiado para salvar vidas, irónicamente están falleciendo.

Cada día que pasa las cifras se incrementan y las esperanzas se agotan. Todos, absolutamente todos queremos reincorporarnos a nuestras vidas, como nunca antes añoramos retomar a nuestros trabajos, extrañamos a nuestras familias, deseamos estar en los parques, caminar cuadras tras cuadras y disfrutar de todo lo que tenemos y que ahora valoramos.

Lo que falta es aire, lo necesitamos más que nunca, lugares considerados como pulmones de la amazonia, son los lugares en donde el caos por falta de aire está siendo catastrófico. Los pacientes contagiados con Covid19 son propensos a la neumonía y se hace evidente el sistema de salud deteriorado y la falta de camas disponibles en UCI. Las autoridades locales y regionales vienen trabajando a paso de tortuga y mientras ello sucede, las personas mueren.

Es por esta necesidad que nació una campaña solidaria promovida por la iglesia católica y Manos Unidas, quienes solo en dos días han recaudado la suma de 140 mil soles.

Demostremos que esta pandemia nos ha vuelto mejores seres humanos. Y aunque todos estamos sufriendo económicamente, de sol en sol podemos conseguir una planta de oxígeno en nuestra hermosa región de San Martín.

No te detengas a decir “Pero eso es chamba del alcalde, del gobernador, no le facilitemos su trabajo” “Seguro quieren robar” ¡NO! Claro que es trabajo de ellos, pero la gestión pública y sus trámites demoran y mientras tanto muchos siguen perdiendo la vida por falta de oxígeno.

Mejor pensemos en que podemos caer enfermos nosotros, nuestros padres, hijos, hermanos, amigos, etc. Nadie está libre y solo cuando nos toque, nos daremos cuenta que el egoísmo no nos llevará a ningún lado.

Así que tenemos tiempo, la campaña solidaria se extendió hasta el sábado 23 de mayo. Acércate a la plaza de armas o deposita a cualquiera de los números de cuenta, porque “Juntos somos San Martín… Unidos para combatir el Covid19”.

Hazlo, no sabes lo bonito que es contribuir a tener un mundo mejor.  Me quedo con lo que dijo ayer el padre Emerson Campos “El enfermo no espera, el muerto no espera”…

 

¿Y tú qué esperas?