COVID 19 y Re-Evoluciones Sanitarias


Una de las grandes reflexiones mundiales que esta crisis propicia (y que también puede llevar hacia una “iluminación colectiva”, anunciada para estos tiempos) es la que nos ocupa acerca de la SALUD y sus diversas problemáticas que –por choque de experiencias- nos enseña la cruda realidad de los “puntos débiles” responsables del desmoronamiento del sistema.

Eso nos recuerda inmediatamente la ilustrativa analogía dada por el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière acerca de nuestra civilización, que bien aplica al sistema sanitario mundial y a nuestras concepciones sociales sobre la salud:

“Cuando un edificio se agrieta no es buen negocio disfrazar las hendiduras y grietas volviendo a echarles yeso y pintándolas. Lo que es necesario es revisar la construcción y verificar la solidez de las piedras angulares y reemplazarlas si hay lugar a ello.”

Por ello, esta crisis, nos conduce a valorar y rescatar los nuevos conceptos dados hace décadas (desde 1948) por ilustres sabios como los Maestres Dr. Serge Raynaud de la Ferrière y Dr. David Juan Ferriz Olivares, (www.magnanet.org) respecto a su concepción de ir hacia una MEDICINA UNIVERSAL, integradora de todas las corrientes terapéuticas, enfocando además al ser humano desde sus diversos planos (muchas veces negados por el sectarismo oficialista) así como la necesidad de reestructurar los sistemas de salud basándonos ante y sobre todo: en el humanismo. Y así, muchos otros conceptos vertidos en sendas obras como “Medicina Universal”, “Medicina y Pseudo Medicina” o “Ven Enfermo, Come la Vida”, etc.

En ese sentido, ha habido grandes avances en la plasmación de estos conceptos renovadores, gracias al dinamismo mundial de las Fundaciones creadas por ellos como la FISS-Central Científica, Federación Internacional de Sociedades Científicas que ahora cuenta con uno de los primeros bancos de datos (DATA) a nivel mundial en su página web (ver en: www.fissnet.org, sección “Noticias”, pestaña: Datos Covid-19) con información e investigaciones CONFIABLES y a disposición de todos, acerca de la pandemia. Asimismo, la Fundación INVESCIENCIAS- Instituto de Investigaciones y Aplicaciones Científicas y Tecnológicas (www.invesciencias.org). Magnas Instituciones que desde hace medio siglo vienen aportando el saber y la sabiduría de síntesis hacia una Ciencia más completa e integrada al mundo del mañana.

Por ejemplo, uno de los distinguidos miembros de estas fundaciones, el destacado Biólogo e Investigador colombiano Dr. Fernando Caroprese Araque, me envió recientemente algunos valiosos aportes en la tónica de síntesis antes mencionada, que vibra con el espíritu de la Ciencia Verdadera y la vanguardia científica. Comparto sus conclusiones:

“El ambiente interno de nuestro organismo es un elemento clave para mitigar el efecto deletéreo por el contagio, tanto del Covid-19 como de cualquier otro patógeno, y los alimentos con propiedades antioxidantes, son formadores de este ambiente. Ahora bien, dentro de estos alimentos podemos enumerar: Cúrcuma, Orégano, Romero, Tomillo, Arándano Azul, Guayaba, Tés Verdes, Laurel, Limón, Naranja, Frutos ácidos, Brócoli, Vitamina C, Ácido Cítrico, Ácido Málico (Manzana), Zanahoria -Vitamina E-, Probióticos, Prebióticos (Germinados), Camu camu -muy empleado en el Perú y en la amazonia colombiana-, Arazá, Cacao, Açaí, Corocito -muy popular en la costa colombiana-, Acerola, entre otros… Por otra parte, es importante considerar que el uso del jabón en particular destruye la estructura proteica del Covid-19, y que un efecto análogo es producido por enzimas de naturaleza proteolítica como la papaína y la bromelina, presentes en la Papaya y la Piña respectivamente, estas sustancias son ampliamente conocidas, aunque existen miles de este y otro tipo de enzimas en los alimentos de origen vegetal y en los probióticos.”

Estas afirmaciones acerca del “ambiente interno de nuestro organismo” complementan perfectamente aquello que expresaba el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière: “…LOS VEGETARIANOS [Naturistas] NO REPRESENTAN UN CAMPO FAVORABLE PARA LA CRÍA DE MICROBIOS.”

Igualmente, con lo que proponía el Dr. David Juan Ferriz Olivares para la Investigación Científica y para la Medicina:

“Hay muchos institutos de investigación que no se interesan ocuparse de esos u otros temas, no les es rentable, les interesa ir del sauce a la cafiaspirina y no de la cafiaspirina al sauce, porque no interesa la humanidad, sino sus ingresos económicos y el prestigio en boga y no el hallazgo revolucionario para la salud y para el bien.”

De ahí que también es muy grato ver médicos como el famoso peruano Dr. Sacha Barrio Healey, que aportan PROTOCOLOS CLÍNICOS complementarios a los tratamientos alopáticos y en los que incluye productos como: “Ganoderma lucidum y Coriolus versicolor, Aceite de copaiba, NAC. N- Acetil cisteína, Vitamina D3, BIocur 3 capsulas 2 veces al día.6. Aceite esencial de Hierba Luisa, YODO, Solución de Lugol al 5%, etc.” (ver completo en Facebook: @SachaBarrioHealey)

Otro de los aportes de los sabios antes mencionados, son sus referencias preclaras y de avanzada para un sistema ideal de salud mundial de imprescindible necesidad de aplicar ahora mismo y sin demora (mayúsculas quien suscribe):

“La Medicina no es una profesión, sino un sacerdocio… Es una auténtica misión aquella de consagrarse a curar a sus semejantes, noble deber que reclama coraje y abnegación… Aliviar a su prójimo es una bella cosa cuando se trata de entregarse a la Humanidad Y NO DE PRACTICAR UN NEGOCIO CUALQUIERA. Es cierto que SE NECESITARÍA UNA COMISIÓN DE SOCORRO, UN GÉNERO DE MISIÓN QUE TOMARÍA A SU CARGO A TODOS AQUELLOS QUE QUISIERAN DEDICARSE A LA SALUD PÚBLICA. LAS CURAS SERIAN GRATUITAS, SIN PAGO DE LOS ENFERMOS A LOS MÉDICOS, YA QUE PODEROSOS ORGANISMOS O EL MISMO GOBIERNO, VENDRÍA EN AYUDA DE ESOS CURADORES Y UN SERVICIO SUBVENDRÍA LOS MEDIOS DE EXISTENCIA DE LOS MÉDICOS, convertidos en verdaderos Apóstoles de la Edad nueva.”

Ojalá pues, que más de esos “poderosos organismos” y millonarios, se sumen a esta Noble Causa.