LA MEMORIA ES EL ÚNICO ENEMIGO DE ESTE EPISODIO DE NUESTRA HISTORIA


“Homenaje a los soldados de San Martín, con una envidiable experiencia militar en selva del Huallaga, con una capacidad de orientación en el bosque, resistencia y algo que los distingue para mí como los mejores soldados es que no le tienen miedo a la muerte. Con esos soldados uno se va a la guerra. Eran muchachos de 18 a 20 años, pero con gran vitalidad”. General (r) Roberto Chiabra jefe del Comando de Operaciones en el Conflicto”

Por: Beto Cabrera

Han pasado veinticinco años desde que nuestras Fuerzas Armadas estuvieron presentes en el conflicto del Alto Cenepa, donde ofrendaron sus vidas con honor, sacrificio y lealtad en defensa de la soberanía nacional.

La guerra finalizó en marzo de 1995, se firma un acuerdo de paz; el conflicto territorial finaliza con un acuerdo político llamado acta de Brasilia y firmado el 24 de octubre de 1998 donde se pacta la división territorial y demás condiciones de paz entre ambas naciones.

Causas y consecuencias de la guerra:
Falta de claridad en la delimitación de las fronteras, lo que provocó la firma de tratados poco efectivos y enfrentamientos diplomáticos y los antecedentes bélicos entre ambas naciones.

Consecuencias:
La gran cantidad de bajas durante el conflicto armado en la zona limítrofe de ambas naciones. La pérdida económica por los gastos militares de los dos países con economías débiles.

La memoria es enemigo de este episodio de nuestra historia.

El general (r) Roberto Chiabra, recuerda cómo fue el escenario del Conflicto del Cenepa, cuando se desempeñó como jefe del Comando de Operaciones.

Destaca la actitud de los soldados peruanos en defensa del territorio patrio y lamenta que a 25 años del enfrentamiento bélico muchos no recuerden este episodio de nuestra historia.

El inicio:
El 26 de enero de 1995 las tropas de Ecuador invadieron territorio peruano y atacaron a una patrulla. En el suceso falleció el teniente William Guzmán y otros miembros de su equipo.

El momento más duro:
Cuando llegaban mis oficiales y soldados en camillas improvisadas después de haber pisado minas antipersonas. Es de los más cobardes recursos que puede emplear una fuerza militar […] en ese momento todos donábamos sangre con tal de mantenerlos en vida a la llegada de un helicóptero, que era muy difícil por el mal tiempo.

Falta de suministros de guerra o alimentos:
Tuvimos como treinta días sin comer nada caliente. Eso ya lo veníamos viviendo en la época de la subversión. Esa experiencia de estar viviendo juntos y ser trasladado del Huallaga al Cenepa, eso hace que seas un equipo sólido. Cuando los soldados veían que sus oficiales estaban con ellos en la zona de combate y tenían las mismas dificultades entonces eso hace que ese espíritu de cuerpo, en la parte militar, sea gravitante cuando estás en operaciones.

Nuestra mayor fortaleza en medio de ese enfrentamiento:
Nuestra mayor fortaleza era que teníamos un RPG que son una especie de lanzacohetes que son para disparar contra tanques y los teníamos en la selva. Entonces formamos una patrulla con esos RPG que fue lo que nos dio el éxito final el 22 de febrero. Hay que recordar que ese día fue el último enfrentamiento militar y ahí le ocasionamos a ellos 15 muertos y 20 heridos. Ellos reconocen que en una hora les ocasionamos más bajas que en todo el conflicto y ahí terminó todo. Por eso nosotros celebramos el 22 de febrero.

Nuestras limitaciones:
Teníamos una sola vía de entrada que era de Ciro Alegría al PV1 por helicóptero que eran cuarenta y cinco minutos de desplazamiento. En los mejores momentos llegaba un helicóptero, pero a veces ninguno. Las mismas condiciones climatológicas y la selva que es un obstáculo es lo que tuvimos que enfrentar, más las minas antipersonal.

El conflicto del Cenepa es el hecho militar más importante de nuestra historia contemporánea porque dio fin a un siglo de conflictos con el Ecuador. Hay una discriminación, un olvido, una indiferencia. En ese momento estábamos en el Cenepa y peleábamos por y para la patria, y no por nadie. Entonces […] no sentíamos el apoyo.

¿Se ganó o se perdió ese conflicto?
Hemos ganado la guerra porque el Estado cumplió el objetivo político que era cerrar los 78 kilómetros de la Cordillera del Cóndor, de acuerdo con el Protocolo de Río de Janeiro, que ellos no aceptaban. El que gana una guerra con las armas solo pierde en la mesa con los diplomáticos.

Héroe del Cenepa:
El 29 de enero de 1995, el mayor EP Luis Alberto García Rojas fue derribado el helicóptero por un misil enemigo en el Alto Cenepa durante el conflicto, la detonación provocó su muerte y de otros cuatro militares de la tripulación .Este hecho lo convirtió en el último héroe nacional que ha tenido el Perú.

REDACCIÓN:
Esta nota NO es para abrir viejas heridas sino para dar un testimonio de lo horrible que es una guerra y para dar un homenaje a aquellos jóvenes sanmartinenses que dieron su vida por la soberanía del Perú.

Mayor de Artillería Luis Alberto García Rojas

Piloteaba el helicóptero MI-8T en una misión de reconocimiento en la localidad de Ciro Alegría cuando su aeronave fue tumbada por un misil el 29 de enero de 1995.

Por su admirable coraje y decisión el Comando del Ejército le otorgó póstumamente la Medalla del combatiente “Mariscal Andrés Avelino Cáceres”, en el grado de “Al mérito” y el ascenso al grado de mayor. Asimismo en reconocimiento a los servicios prestados a la Nación y a su heroísmo, demostrado en las acciones de armas en las que intervino, el Congreso de la República lo declaró Héroe Nacional por Ley Nº 28682 del 10 de marzo del 2006.

Tiempos de paz para el desarrollo
Los 77 combatientes peruanos que entregaron su vida en el Cenepa son, junto al héroe nacional y patrono de la Aviación del Ejército, Luis García, héroes de nuestra generación y ejemplos a seguir por quienes hoy forman parte de nuestras Fuerzas Armadas.

Cerrada la frontera, el escenario hoy se presenta totalmente distinto. De la desconfianza por la enemistad con el ejército vecino, se ha pasado a la cooperación para el desarrollo conjunto de las naciones.

La superación definitiva de las diferencias limítrofes a partir del Acuerdo de Brasilia (1998) y del intercambio de Notas de Contenido Idéntico (2011) ha dado paso a una etapa de fortalecimiento de la cooperación y la confianza, algo que ha quedado estructurado con el Gabinete Binacional que se celebra anualmente desde el 2007.

Este hecho histórico debe ser celebrado en todo el país con el reconocimiento y la trascendencia que merece, porque dio fin a un siglo de conflictos y abrió el camino a relaciones de paz sólidas y cooperantes.

 

El autor de la nota en el hito perdido de Lagartococha (Güepi)