Pago a deuda social de maestros sin ningún recálculo


El sentir de resentimiento de los maestros está cada vez en ascenso. Por un lado este martirio de los contratados que anualmente es preocupante y estresante, colas larguísimas, trámites burocráticos y expectativa del tiempo indefinido de conseguir o no conseguir el memorándum de contrato respectivo. El país no está para ensayos, pero esto es lo que hacen generalmente nuestras autoridades y de una manera particular nuestras autoridades educativas.

Para los nombramientos las autoridades del MINEDU, los exámenes lo vienen realizando anualmente cada vez más complicado. De los tres aspectos: corrientes pedagógicas, matemática y comprensión de textos, tienen que estar al 100% desarrolladas a la perfección, basta que falló una respuesta de uno de los tres indicadores, ese docente queda excluido del nombramiento. Y si ese docente logra el puntaje de los 100% pasa a la siguiente etapa burocrática de la institución a donde está designado. Las direcciones institucionales en contubernio con las apafas muchas veces tienen ya a sus preferidos o preferidas, desplazándole a ese docente a otra plaza que no fue la asignada.

Si se quiere docentes de calidad, que las autoridades desde el MINEDU hasta las instancias educativas subalternas de éstas practiquen primero con el ejemplo, no así al contrario: siendo estrictos en la teoría, en los exámenes, y blandos y hasta cómplices del favoritismo y la corrupción.

En el otro extremo del resentimiento están los docentes nombrados. Que últimamente fueron rezagados una vez más este derecho por preparación de clases que los asiste. Si bien es cierto, judicialmente en el papel de las resoluciones todo está ganada, pero ni siquiera el propio Director Regional de Educación, logra entender por qué cientos de docentes quedaron excluidos de este derecho toda vez que están en la lista para ser cancelados. Ciertamente hay una comisión de priorización. Sabemos que son pocos los docentes que están ubicados en la lista prioritaria con enfermedades graves y leves y una gran mayoría docentes que van de los 45 hacia arriba y que precisamente este rubro de docentes fueron excluidos de los 5 mil soles que fuera aprobado por el gobierno regional que preside el Dr. Pedro Bogarín, de quien tengo un alto prestigio hacia su persona, porque le acompañé en su penúltima y última campaña al gobierno regional en esta sección de mi columna con temas de análisis de acuerdo a su propuesta de trabajo; y que mencionó en el aspecto educativo resaltar el valor de esta carrera y sobre todo poner los ajustes de justicia equitativa en esta deuda social para ser canceladas de una manera justa y permanente.

Comparando con las gestiones del señor César Villanueva y el Dr. Víctor Noriega, que hablaron y ofrecieron en sus campañas el pago puntual de esta deuda, llegando al extremo demagógico de parte del señor Noriega que pagaría esta deuda sin previa tramitación de los docentes, a la hora de las acciones no hubo absolutamente nada. De ahí en esta corta gestión que viene desarrollando el Dr. Pedro Bogarín, es resaltable no solo por el pago de esta deuda que se viene cumpliendo con los maestros, sino por su política general de hacerle menos burocrática y reducción de planillas improductivas al gran elefante de empleados que tuvo las instituciones que pertenecen al gobierno regional.

Lo que sí se debe exigir al gobernador regional es poner mucho más su mirada de cautela a este pago de la deuda social de los maestros, para que no se reduzca el monto económico de acuerdo a las resoluciones que tienen los maestros, es decir, a muchos les bajaron de más de 50 mil soles que está en la resolución a menos de 15 mil.

Dr. Pedro Bogarín, pon tu mirada en estas comisiones que trabajan para hacer justicia a los maestros y a los demás trabajadores también de otros sectores del Estado. Y que se pague permanente y periódicamente a cada docente sin ningún tipo de recálculo, porque esto desde ya genera suspicacias nada santas y que de hacerse realidad esta injusticia sobre tantas otras injusticias profesionales y económicas que tiene el docente, entonces la pregunta cayera por si sola ¿Adónde iría a parar esos gruesos sobrantes de dinero que injusta y malévolamente sería quitado lo que le corresponde por derecho a cada maestro y que el gobierno central anualmente asigna un grueso presupuesto a todos los gobiernos regionales del país?

Ojo con esto, que el gobierno central no asigna el monto cuantitativo de una manera voluntaria a los gobiernos regionales, sino depende de la buena gestión de sus gobernadores para que expongan la urgencia de sus localidades y en este caso la necesidad apremiante de sus docentes para ser pagadas puntualmente esta deuda de una manera equitativa, justa y sin ningún sospechoso recálculo.

La comunidad sanmartinense y los docentes, Dr. Pedro Bogarín, cree en su política de apertura al desarrollo social, agrario y educativo, y que miremos a la sociedad como efecto de una buena gestión y a la comunidad educativa como efecto de reivindicación profesional y económica.