Sola, siempre será más rico


“Mejor sola que mal acompañada”, dice un dicho popular y en cuestión de amor y placer, nunca ha tenido tanta fuerza una afirmación de este calibre. Mañana es San Valentín y a pocos les importa pasar sin pareja. Los tiempos han cambiado y el placer llega de uno mismo.

Hace unos 9 años mi vida era totalmente distinta, desde el trabajo y la diversión. Estaba en otra ciudad y tenía otros amigos. Me encanta salir y aunque podía estar acompañada de muchas personas, siempre prefería estar sola.
Claramente recuerdo, que no tener pareja los 14 de febrero siempre estaba relacionado con la mala suerte y con consuelo solían decirme “Ya llegará el indicado” A mí me daba igual, me encantaba estar sola, me fascinaba no tener compromiso, podía hacer lo que quisiera a la hora que se me venía en gana. Vivía sola en un departamento, no tenía horarios para comer, limpiar o simplemente poner música y bailar. La soledad para mi nunca fue un problema. Disfruté mi momento y muchos años después, llegó el indicado.

Sin embargo, en la actualidad estar sola es pecado y para muchos es sinónimo de depresión, de baja autoestima y es causante de muchos traumas, hasta incluso de suicidios. Cada vez tenemos a adolescentes inestables, guiados de estereotipos que nos muestra la televisión basura. Los adolescentes modernos tienen la idea de que la felicidad se basa en el número de parejas que se va acumulando, en la diversión y en la promiscuidad. Y nada de eso te da felicidad.

Cuando rompes con tu pareja, cuando te mudas a una ciudad nueva, cuando tienes que enfrentarte a grandes retos, cuando necesitas meditar o simplemente porque así lo has decidido. Hay momentos en la vida en los que tenemos el deber de estar solos y ni la familia o lo amigos pueden interferir.
La soledad es muchas veces temida, pero en ocasiones puede ser terapéutica. Estar solo no es tan malo como lo pintan, de hecho, muchas veces es justo lo que necesitamos. De espacios de aislamientos, nacieron grandes cosas.
La soledad, es un medio de disfrute, es una oportunidad para renovarnos. Cultivar una sana soledad, es más que estar solo, es estar con uno mismo, algo para lo que no nos damos tiempo. Algo que se llama habitualmente introspección y que todos en algún momento debemos experimentar.
Mañana es San Valentín, una fecha en la que el amor se demuestra con regalos, una fecha en la que estar empalagados de cariño es justo y necesario. Una fecha que te dice “No estés solo, busca el amor”. Sin embargo, esta fecha no fue dedicada para las parejas sino para los solteros, pues en la antigua Roma se realizaba la adoración al Dios del amor, Eros, que ellos llamaban Cupido y al que le pedían favores mediante regalos para conseguir el enamorado ideal. ¡Cuánto tiempo anduve equivocada!

“Es San Valentín para las tiendas” me dice la peluquera mientras me arregla el cabello. En efecto, tiene razón y ya me imagino mañana cómo las tiendas de flores y chocolates estarán repletas.
Esto es lo malo de San Valentín, no es que se promocione al amor, sino la idea de un amor comercial: un amor para ser observado por los demás, despojado de su ordinariez. Un amor que muchas veces no es de dos sino de tres, en donde el infiel termina regalando a la pareja y a la amante, contentando a las dos y haciéndoles creer un amor que no existe.
No pretendo pinchar tu globo de felicidad, amar es de las cosas más lindas que existe, yo, por ejemplo, estoy enamorada y trato de disfrutarlo los 365 días del año, sobre todo estos primeros años de matrimonio, que me dicen son los mejores.
El amor tiene distintas tonalidades y distintas formas. El detalle para poder amar a alguien más, es empezar a amarse uno mismo y eso solo se logra en un espacio de soledad, disfrutando de ti, sintiendo placer con cosas que solo a ti te enloquecen. Haciendo el amor contigo misma. Solamente así estarás preparada para compartir tu soledad con alguien más.
Por eso, que el amor no se convierta en un castigo por no haber aprendido a quedarnos solos.
¡Feliz San Valentín! Y recuerden: de tres no es permitido, de dos se siente bien, pero sola, siempre será más rico…