¿ES BUENA LA CARNE DE CERDO? LOS EMBUTIDOS ¿SON BUENOS? parte II.


Por lo mencionado, la carne de cerdo (sin grasa), es una de las carnes más bondadosas y nobles tanto para nuestra salud como para nuestro bolsillo.

6. SI SE LE COCINA DEMASIADO, QUEDA SECA
FALSO
Por supuesto. Si se le cocina demasiado, a una temperatura exagerada y demasiado tiempo, se obtendrá una perfecta suela de zapato.

Pero, si se aplica el sentido común y las artes culnarias, se puedes cocinar carne de cerdo de forma segura y quedará tierna y jugosa, incluso las partes más magras.

La temperatura recomendada para la cocción de la carne de cerdo está entre 71ºC y 72ºC.

Mucho depende del tamaño y el grosor de la pieza de carne a preparar.

7. LA CARNE DE CERDO NO TIENE MUCHAS POSIBILIDADES.
FALSO
Existen muchas, muchísimas formas de preparar la carne de cerdo.

En los recetarios hay mil y una maneras de cocinar cerdo.

Si seguimos creyendo que no existen muchas posibilidades y no tenemos un recetario a la mano, escribir “cerdo” en el buscador de recetas o en Google, y nos daremos cuenta que nuestra idea es totalmente falsa. Existen, repetimos, miles de formas de preparación de la carne de cerdo.

8. LA CARNE DE CERDO TIENE MUCHAS BACTERIAS
FALSO
Depende de sonde compramos o conseguimos la carne de cerdo.

Si se compra de lugares con comprobada garantía de control de las carnes, este temor ni tiene sentido.

Gracias a las estrictas medidas que se han tomado en temas de producción, alimentación y procesos genéticos de los cerdos, esta carne es sumamente saludable.

La mayoría de los productores de porcinos, la dieta de los cerdos se basa principalmente en soya y maíz.

Repetimos, debe comprarse la carne de cerdo (y otras carnes) en lugares de garantía comprobada.

9. ES DAÑINA PARA LOS NIÑOS
FALSO
Un niño que consume regularmente carne de cerdo, está enriqueciendo su organismo con vitamina B1 o tiamina (una vitamina que ayuda al desarrollo de los músculos, al fortalecimiento del sistema nervioso y al aprovechamiento de los carbohidratos).

MITOS SOBRE LOS EMBUTIDOS: ¿QUÉ HAY DE VERDAD?
Muchos consideran a los embutidos como elementos negativos para nuestra nutrición.

Se supone que cuando queremos consumir embutidos deben ser de buena procedencia y con garantía de calidad en su preparación, ya que existen muchos embutidos en el mercado, cuya procedencia es muy dudosa y siempre debemos evitar consumir este tipo de productos.

Para poner un poco de orden en las informaciones contradictorias que existen, mencionaremos algunos mitos sobre los embutidos.

1. LOS EMBUTIDOS ESTÁN HECHOS DE LAS PEORES PIEZAS DE CARNE.
FALSO
Es un mito que se origina en las primeras épocas de la fabricación industrial de embutidos que se ha mantenido, injustamente, a lo largo de los años y que se aplica para la mayor parte de embutidos que se comercializan en el mercado.

La verdad es que existen diversas calidades de embutidos que vienen determinadas, tanto por la calidad de la carne usada, como de la calidad en los procesos de la fabricación de los mismos.

En general, los embutidos de calidad han sido elaborados con buenas piezas.

2. LOS EMBUTIDOS SON CANCERÍGENOS.
FALSO
Éste es uno de los mitos que con más fuerza corren entre los detractores de los embutidos, pero es totalmente falso.

Este mito se origina por la presencia en algunos tipos de embutidos de unas sustancias llamadas nitritos y nitratos (se encuentran en los conservantes de algunos embutidos).

Estas sustancias por sí mismas NO son cancerígenas.

Su forma potencialmente cancerígena es la nitrosamina, que puede formarse a partir de nitritos y nitratos, pero para evitar su efecto cancerígeno se debe acompañar su consumo con alimentos ricos en vitamina C y ácido ascórbico.

3. TODA LA FAMILIA PUEDE COMER EMBUTIDOS
VERDADERO
Toda la familia puede consumir embutidos, tanto por su contenido en proteínas, vitaminas y minerales como porque se trata de alimentos cárnicos de fácil asimilación y digestión.

Esto hace que sean especialmente indicados para etapas de la vida en las que se tiene gran necesidad de proteínas, así cuando se tiene una menor tolerancia a la carne, como por ejemplo en la vejez.

4. HAY QUE CONSUMIRLOS CON MODERACIÓN
VERDADERO
Como todos los alimentos, un consumo excesivo resulta contraproducente.

En el caso de los embutidos, al ser alimentos por lo general grasos (salvo que escojamos sus versiones bajas en grasas, algo altamente recomendable si los van a tomar niños y mayores) y con un contenido importante en sal (no todas sus versiones, como decíamos más arriba), lo mejor es consumirlos con moderación. Una o dos veces por semana en personas sanas y con una dieta equilibrada sería suficiente.