Ciudadanos sólo para elegir el sistema corrupto


Empezamos un año 2020, totalmente sin el derecho por igual a todos: maestros y el sector salud, totalmente desiguales en cuanto a la demanda del derecho al nombramiento. Mientras el sector salud exige nombramientos automáticos, a los maestros les exigen para su nombramiento cada vez más complicados exámenes. Aquí en este sistema político que tenemos los peruanos, los únicos que tienen derecho son los miles de candidatos convertidos en políticos que ansían devotamente a ser elegidos el 26 de enero, sin que nadie les exige el mínimo derecho más que la única condición de ser ciudadanos. Una candidata fujimorista ya lo dijo, que no es necesario que ese candidato sepa leer y escribir, lo que importa dice, esta malévola fujimorista, es que represente a su pueblo.

Sean preguntado ustedes ciudadanos, a ¿qué diablos se refieren cuando hablan de representación congresal, y que sobre esto tienen otra remuneración adicional? Es una estafa de las muchas que le hacen al Estado. ¿A quién representan? ¿Qué beneficios hay de esa representación? Visitan solamente a sus familiares con grandes emolumentos materiales, visitan a sus grandes empresas como los más grandes sanguinarios gamonales, visitan a sus condicionales amigos sobones y franeleros, que les ayudaron en campaña.

¿Qué llevan cuando regresan? ¿Qué se aprobaron de ese malévolo congreso disuelto cuando venían como turistas y regresaron como turistas? No se aprobaron ninguna ley para el beneficio de la sociedad. No se aprobaron ninguna ley de beneficio para los maestros. No se aprobaron ninguna ley para beneficio de los trabajadores de todos los sectores gremiales y sociales. No discuten ni aprueban absolutamente nada a favor de la economía del país.

Y que la sociedad siga pensando en los candidatos que buscan ser elegidos el 26 de enero, es porque no queremos aprender como ciudadanos. El Perú hace ratos hubiera cambiado para bien. No lo hace y pareciera que no lo hará nunca, mientras el ciudadano siga enceguecido por la persona convertida en fácil candidato o candidata. Mientras sigamos teniendo candidatos que lo único que buscan es salir de la pobreza material en la que están y de la pobreza económica por las que están endeudados. No existe un solo candidato que esté libre de deudas. No existe un solo candidato o candidata que no se afana en verse muy pronto recibiendo lujosos catorce sueldos al año.

El año tiene 12 meses. Pero el podrido sistema que tenemos, a estos sinvergüenzas les pagan dos sueldos más, y vaya qué inmensos sueldos: escolaridad y navidad reciben por duplicado los 30 mil soles. Amén del viático y otras gollerías. Por ello el desborde desesperado en querer llegar al Congreso. Esto seguirá de mal en peor, mientras no se cambia todo el sistema político, social y económico del país.

No hay quien lo cambie. Tú ciudadano no lo puedes hacer. Yo tampoco lo puedo hacer, y nadie lo puede hacer, mientras tengamos un supuesto sistema democrático que le faculte al ciudadano a emitir solamente su voto y ser utilizado únicamente para el sufragio, pero no tiene la facultad para la revocación inmediata para candidatos que resultaron ser una estafa para la sociedad; no tiene la facultad inmediata para reunirse en asamblea de ciudadanos y proponer leyes con su respectiva aprobación. No lo tiene esto la ciudadanía. Únicamente este sistema perverso al ciudadano le utiliza para votar solamente, y luego que se aguante si un candidato le salió estafador, ladrón, corrupto y traidor. Pero ellos ya elegidos, pertenecerán ya a otro sistema fuera de la pobreza y la miseria en la que vive la ciudadanía. Vivirán de lo mejor. Como esa cara dura Del Castillo, que sigue pensando que vivió siempre de sus ahorros, pues el sueldo de congresista no le abastecía.

Sin vergüenzas como éste, existen a montones, como esos perversos fujimoristas que intentan llegar una vez más después de que fueran disueltos por estafadores y corruptos.

Existe la versión de que si el 26 de enero no existan candidatos elegidos mayoritariamente, se especula que el ejecutivo tiene la obligación de reponer a los congresistas disueltos. ¿Le pareciera justo esta barbaridad política ciudadano? ¿Le pareciera correcto que los angurrientos y estafadores congresistas disueltos vuelvan una vez más a fregar y obstaculizar el desarrollo del país desde el Congreso?

Creo que demasiada pasividad estamos teniendo como ciudadanos en estas jordanas de los procesos eleccionarios. Después que fueron elegidos no hacemos nada como ciudadanos, nos conformamos de que así es nuestro sistema político de perverso y corrupto. No hacemos nada más que elegir, para romper todo este sistema podrido y corrupto desde las altas esferas del poder legislativo y ejecutivo.