¿Todo o nada?


Alan García se mató, Keiko entró y salió de la cárcel, no extraditaron a Toledo, disolvieron el congreso, se registró un sismo que sacudió la selva, Odebrecht sigue revelando la corrupción, se registraron 164 feminicidios, los accidentes continúan cobrando vida y los troles nos siguen torturando.

Sin embargo sobrevivimos a esos malditos troles que tras el anonimato lanzan estiércol. Sobrevivimos al cambio climático a pesar de seguir contaminando el mundo como seres irracionales. Sobrevivimos a los politiqueros con ansias de poder, quienes a pesar de generarnos náuseas siguen teniendo nuestros votos y así, sobrevivimos a un montón de profecías que pronosticaban el fin del mundo y aquí estamos, realmente más vivos que nunca.

Somos invencibles, así que este 2020 hay que pensar en cosas buenas, excitantes y calientes. Es un calendario entero en blanco que espera que lo llenemos. Pero, ¿con qué? bueno, seamos positivos, así que supongo que con sueños y metas descabelladas. Lo descabellado es lo más rico y trae consigo experiencias de las que nunca te arrepentirás.

Este año fue realmente una tormenta de esas que dejan destrozos a su paso, no solo por el ámbito político y las muertes de mujeres por odio y machismo, sino por todo lo que cada persona como tú o como yo ha pasado. La vida no es fácil, pero si hemos sobrevivido estos 365 días, todo puede pasar.

Si tuviera que definir el 2019 sería, en definitiva, el año de las “Revoluciones”, que así como me hicieron tocar fondo, me elevaron hasta la parte más alta de la montaña, casi, casi, por las nubes. Y aquí estoy vivita y renovada.

“Que nadie te quite lo bailado”, porque a pesar de las metidas de pata y la larga lista de errores, estamos vivos y con todo un álbum lleno de experiencias, recuerdos y presencias, que forman parte del interior, de esa parte que quiere que el próximo año sea mejor, que sea multiorgásmico.

No hay nada mejor que hacer lo que te dé la gana, por eso cada día es importante decidir hacer lo que realmente deseas, no lo que el

resto quiere que hagas. ¿Me opero las tetas? ¿Bajo de peso? ¿Es momento de casarme? ¿Tener hijos es buena idea? ¿Cambio de trabajo? ¿Viajo? ¿Estudio? ¿Me arriesgo?, hay muchas, muchísimas preguntas que hacerse y más respuestas que las encontrarás viviendo, ¡solamente viviendo! Haz el amor y grita, grita a la vida y a todo lo bueno que está por llegar.

Así que, destapa el vino, utiliza las rosas, estrena lencería, cómete esas 12 uvas, corre con tu maleta, besa al amor de tu vida, despide tu noche vieja y da la bienvenida a las 365 experiencias que te quedan por vivir.

Inicia tu 2020 con locura y decide ser feliz siempre. Decreta que el amor perdurará en tu vida los 365 días del año. No eches la culpa a la tanguita roja si cupido no te flecha, las cábalas son eso, solo cábalas, no importa si es roja, blanca, amarilla o verde, lo importante es recibir las primeras energías del año nuevo con ganas, con muchas ganas…

Esta noche utilizaré mis cábalas, esas que consisten en ponerse la tanguita roja, esperaré las 12 besando apasionadamente, además me pondré con un billete en el brasier y tendré un puñado de lentejas en la cartera, tomaré ese vino o champagne y disfrutaré. Sobretodo me recargaré de energías positivas y no me quedaré con ganas.

¿Todo o nada?, todo, siempre más, más sueños, más metas, más amor, más salud, más felicidad, más pasión, más vida que disfrutar…. Este nuevo año se viene con todo y yo lo quiero todo… Feliz 2020 Con aroma a café