La Navidad que no conocemos…


Tarapoto. La navidad es sin duda una de las fiestas más esperadas y celebradas del año porque ha llegado a significar para las mayorías: regalos, cenas y encuentros familiares, adornos singulares, luces, villancicos, etc. Son menos las familias que, ante todo, tienen en cuenta el sentido de conmemorar la primera venida a la tierra de Jesús el Cristo, sobreponiendo y haciendo presente que los regalos y las demás “vivencias navideñas” son para recordar al Salvador. Menos aún son aquellos que Saben y se integran al sentido más Sublime, profundo y ancestral del Cristo y de lo Crístico, sentido que sin embargo ya es hora de que sea conocido y dado a la luz para que se cumpla aquella sentencia bíblica de que “todo será revelado”.

En ese sentido, revela el Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière enfocando un punto sumamente fundamental que es el aspecto cósmico, incluyendo por ello la unión del cielo y de la tierra; aspecto que no ha sido suficientemente considerado ¡en un suceso tan celestial!:

“En lo que concierne a la fiesta de Navidad, conmemoración del nacimiento de Cristo, tendríamos también que detallar la cuestión de fecha, que parece poco correcta el 25 de diciembre (tercer grado del signo del Macho Cabrío), ya que el 22 de diciembre (0° del Macho Cabrío) señalaría el solsticio de invierno y el sol estaría entonces en su aparente posición sobre la eclíptica, como iluminando el Zodíaco, trazando perfectamente una cruz (…)”

“Algunas Ceremonias especiales tenían lugar el 22 de Diciembre, para cortar el abeto e instalarlo en el interior de las casas, el cual era decorado con los símbolos iniciáticos; rituales esotéricos, una vez más olvidados, pero cuya práctica permanece en nuestros días en la decoración que se hace en ocasión de las Navidades. ¡En lugar de colgar ornamentos iniciáticos, hoy día se piensa en suspender atributos profanos o bombones para los niños, con los juguetes que se dejan, simulando para los pequeños, que es Papá Noél quien ha venido a traerlos! La Leyenda reposa, pues, sobre algo verdaderamente profundo (…)”

“…no queda menos cierto que el Sublime Maestre Esenio [Jesús] nació en la fecha del 22 de diciembre, cuando el Sol se presentaba delante del primer grado del Macho Cabrío (Capricornio). Tal fecha, en el solsticio de invierno, fue aceptada igualmente por la Iglesia Católica hasta el siglo IV, cuando el Papa San Julius creyó un deber posponer la fiesta de Navidad al 25 de diciembre. No se le puede dar completa culpa, en lo concerniente a ese cambio, ya que si en el año 754 del Calendario Romano (año del nacimiento de Cristo) el Sol se encontraba en la cúspide del signo del Macho Cabrío (Capricornio) en el siglo cuarto (visto el fenómeno de la precesión de los equinoccios, el Sol debía encontrarse en el tercer grado del signo (o sea el 25 de diciembre). Uno entonces se sorprende solamente de que la Iglesia no haya continuado haciendo evolucionar esa fiesta a medida que el cambio de posiciones del sol se efectúa sobre la eclíptica, lo cual nos haría festejar la Navidad actualmente en el transcurso de la segunda década de Enero (fin del signo del Macho Cabrío, Capricornio).”

Para conocer más de este tema de suma importancia el Centro de Estudios Generales CEGEN invita a la conferencia “LOS SÍMBOLOS DE LA NAVIDAD”, evento que será realizado este sábado 14 a las 7:30 p.m. en la CASA de la CULTURA Dr. David Juan Ferriz Olivares (Jr. Rioja 218, frente al Club Social San Martín) y el cual estará a cargo del Lic. Christian Marquina Alvan. Mayores informes al 986348866.