El chivo que mató a las mariposas


“Hermosas y graciosas, variadas y encantadoras, pequeñas pero accesibles, las mariposas nos llevan hacia el lado soleado de la vida. Porque cada uno de nosotros merece un poco de sol”.

Las mariposas son hermosas vuelan sin ninguna preocupación, esa libertad ha sido apreciada por muchos, quienes murieron en el intento de volar.

República Dominica en 1930 estuvo gobernada por Rafael Leónidas Trujillo, un dictador conocido como “El Jefe”, “El Generalísimo”o “El Chivo, su dictadura estuvo caracterizada por el anticomunismo y la represión de toda oposición.

En el régimen de Trujillo más de 30 mil personas perdieron la vida. Las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal Reyes, apodadas “Las Mariposas”, activistas militantes contrarias al régimen dictatorial fueron las muertes más recordadas, ellas fueron golpeadas y estranguladas por parte de sicarios del dictador, quienes intentaron disfrazar el terrible asesinato fingiendo un accidente de tráfico.

Este suceso significó el despertar del pueblo, para muchos dominicanos y para todas las mujeres del mundo, Las Mariposas son el símbolo de la lucha contra la violencia, es por ello que 1960 la Organización de las Naciones Unidas instauró el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer y cada 25 de noviembre se conmemora la lucha por erradicar ese cáncer que afecta a todo el mundo.

Una historia terrible que fue tomada por diversos cineastas y escritores, entre los cuales destaca Mario Vargas Llosa, quien en su novela “La Fiesta del Chivo” publicada el 2000, relata el asesinato de Rafael Trujillo y la historia de su dictadura.

La historia de Las Mariposas me llamó mucho la atención, por su esencia, por su significado y sobre todo por su lucha a la opresión, a la libertad. A pesar de haber pasado tantos años, la historia se sigue repitiendo, no en dictadura, pero sí en violencia. Con frecuencia chivos maltratan y destruyen mariposas, mariposas inocentes, mariposas con ansias de soñar, mariposas que terminan violadas, acuchilladas, incendiadas, descuartizadas por chivos, por hombres con total desequilibrio y abundante dosis de machismo. Chivos que violan a sus hijas, dictadores que aplastan a sus esposas, Generalísimos que solo quieren matar.

Hoy les presentó a una mariposa que acaba de nacer, Juneth es una niña que estudia su secundaria en el colegio Juan Jiménez Pimentel (Tercer Grado “D”), es muy buena estudiante y siempre ayuda a sus compañeros, sin embargo ha pasado situaciones que una niña a su edad no debería tener que atravesar.

Un 30 de diciembre del 2018, Juneth presenció que su padre (un chivo, un dictador) intentará matar a su madre a machetazos. María Tananta, otra mariposa, fue llevada de emergencia, quedó varios días en cuidados intensivos, pero sobrevivió. El agresor fue recluido en el penal.

Este es un caso menos de feminicidio, sin embargo, dos mariposas sufren, María Tananta sobrevivió al ataque pero ha quedado discapacitada, todos los días sufre de intensos dolores de cabeza por el golpe recibido, viéndose obligada a que quedarse en cama sin poder trabajar y por otro lado, Juneth tiene que quedarse en casa para apoyar a su madre y buscar comida para sus hermanos.

Juneth es la mayor de sus hermanos y está por dejar el colegio, como apoyo su profesora y compañeros iniciaron una campaña interna de recoleta y venta de ganchos y carmines, pero no es suficiente. No es suficiente porque Juneth y sus hermanos necesitan comer.

Juneth es esa mariposa lastimada que intenta volar, pero a la vez es la secuela de un intento de feminicidio. Es una niña que tiene sueños, que quiere vivir, pero que se está viendo obligada a dejar todo por ayudar a su madre, quien se libró de morir a machetazos.

Hoy dedico este espacio a esta mariposita colorida y hermosa llamada Juneth, a esa niña a la que todos podemos ayudar de alguna manera, aquella niña a la que no debemos dar la espalda.

La mariposa es un gran símbolo para el cambio, la transición, la adaptación y el crecimiento. Pero nuestra sociedad está tan sucia que las mariposas se han ido extinguiendo, por eso nos toca a ti, a mí, a todos, hacer bastante por esta sociedad violenta y agonizante. Ojalá algún día no tengamos que ver casos de violaciones y asesinatos. Ojalá llegue el día en el que no tengamos que ver casos como Juneth.

Y como dice Fabrizio Caramanga “El último pensamiento de la mariposa, antes de morir, es siempre el más colorido”. Por eso, hagamos que ese mundo de colores siga cada vez más resplandeciente.
Matemos a los chivos para que ellos no maten nuestras mariposas…