22 de noviembre: Día de la Música


Hoy es una fecha especial para quienes vivimos la música, pues celebramos nuestro día. En efecto: “El Día del Músico se celebra el 22 de noviembre, para festejar a todos aquellos que de alguna u otra forma se relacionan y conocen sobre música. La fecha conmemora la muerte de santa Cecilia, personaje medio legendario, mártir del cristianismo y patrona de los músicos.”

“Algunas fuentes mencionan que se debe a los cuadros de pintores del siglo XV el hecho de que santa Cecilia esté vinculada con la música, ya que la mostraban tocando el arpa y otros instrumentos.

“Esta celebración se inició un 22 de noviembre con un festejo realizado en la localidad francesa de Evreux (Normandía), con un torneo de compositores. Desde 1695 se comenzó a celebrar en Edimburgo (Escocia) con cierta regularidad el Día del Músico/a. Posteriormente, también lo hicieron Alemania, España y Francia. En América Latina esta tradición de realizar una fiesta empezó en Río de Janeiro (Brasil) entre 1919 y 1920, y se extendió al resto de América.” (Wikipedia)

Para quienes conocemos de la ciencia cosmobiológica, sabemos también que no existen casualidades sino solo “CAUSALIDADES”, y por ello podemos meditar en este día comenzando por considerar que la humanidad le ha asignado precisamente el inicio del signo de SAGITARIO, gobernado por el planeta Júpiter (que también es regente de piscis, el signo musical por excelencia, ambos signos con las cualidades de 1) aspiración hacia lo alto y 2) de inspiración que viene de lo alto -lo espiritual- hacia lo bajo –material- respectivamente) la fogosidad anciana, sabia y equilibrada de sagitario que caracteriza a los Músicos plenamente realizados como esos instrumentistas venerados en el mundo, a quienes la experiencia en el crisol de la vida y del arduo estudio bajo la dirección de su Maestro (a), ha hecho que ese tremendo fuego de su juventud no se apague, sino que transmute en el fuego sabio de Maestros como por ejemplo Yehudi Menuhim, Pau Casals, Martha Argerich, Wilhelm Backhaus, Wilhelm Kempff, Daniel Baremboim, Arthur Rubinstein, Vladimir Horowitz, David Oistrakh, Andrés Segovia, Oscar Avilés, Chucho Valdés, Frank Sinatra (sagitariano también) etc.

Sagitario también nos recuerda la figura titánica (Júpiter, es el “titán” de los planetas) de Ludwig Van Beethoven, genio emblemático de la música, quien nació bajo este signo zodiacal que une en su ser las características sagitarianas de fogosidad, amplitud, aspiración y la inspiración de piscis.

A este respecto nos enseña el Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares, Pianista y Compositor de la Sinfonía “Oriente y Occidente”: “Sabemos que las regencias de las eras, que Piscis, el regido por Neptuno y por Júpiter y es donde se exaltan Venus y la Luna, planetas que favorecieron en la era pasada al arte, produciéndose obras inconmensurables.”

Respecto a la fogosidad sagitariana de Beethoven nos señala el Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière, iluminador de esta Era:

“Beethoven (1770-1827) desarrolla las sinfonías de Haydn y Mozart en síntesis. Se sabe que el progresa por episodios hacia el encuentro de Bach (…) se trata más bien de una inspiración mística en este “primitivo” que algunas veces se agita, se inflama, su fuego interno lo devora íntegramente.”

“¿No habrá Beethoven expresado el tema de los “Upanishads”, resumido en el TAT TWAM ASI (Tu eres Aquello)? Hay algo en Beethoven que apela a un sentido más desarrollado del que tenemos corrientemente.”

Y respecto a los músicos-compositores:

“(…) el compositor deja generalmente a su genio imaginativo captar notas en una esfera astral. Proyecta sobre el pentagrama las notas que percibe instintivamente, pero no analiza; es solamente después cuando viene la rectificación de la técnica. Es, en cierto modo, una encarnación sonometría que se opera, si puedo expresarme así.”

“Entiendo por esto: como un espíritu que se encarna en la materia y que la razón, facultad del cerebro (órgano físico) modela. La Música de las Esferas se infiltra en el mundo-materia (el músico es la plasticidad, el médium) y será en seguida modelada a la medida de los humanos por el compositor que “sabe”, conoce las leyes, las reglas del “savoir-faire” musical, y traduce para los humanos esta sonoridad que desciende de lo Divino.”

Esta SABIA FOGOSIDAD a la que me refería al principio (aquel fuego regulado por el Saber y la Sabiduría, característico de los músicos que han llegado a las más altas cimas) es hoy en día ¡ay! INCONTEMPLADA e INCOMPRENDIDA, sepultada bajo los torpes e ignorantes criterios de la MERCADOTECNIA, la CORRUPCIÓN (Concursos de música totalmente viciados y escandalosamente corrompidos en todo el mundo, y en Perú, ¡¡ni qué decir!! ), las “caras bonitas”, cúpulas enquistadas en el poder, opiniones compradas, la superficialidad, lo mecánico, la producción en masa (músicos “made in China”, canciones producidas “por tonelada” o “en serie”), que destruye el ESPÍRITU DE LA MÚSICA manteniendo en la periferia al pequeño círculo de la RESISTENCIA (siempre, como en los tiempos de Schumann: los Davidbündler, la Liga de David, versus los Filisteos del arte) a quienes no se les puede engañar con estos criterios, pues han sido formado en los sublimes crisoles de la Tradición de los grandes Maestros de la Música, entroncada también con los criterios de la Gran Tradición Iniciática.

A todos ellos, los músicos con mayúsculas, va nuestro saludo y felicitaciones…Sabemos que la historia es nuestra y nos dará la razón.

Por ello, ¡Feliz día a los MÚSICOS!