¡Qué rico olluquito!


Es tan pequeño que se necesita de varios para quedar satisfecha. Existe una y mil maneras para poder disfrutarlo. Redondo o largo, no importa, es delicioso. De noche o de día, a cualquier hora siempre cae bien. Eso sí, mientras más calientito, es mejor. El olluquito es poderoso, digan lo que digan….

El mito del tamaño del miembro viril es una polémica que siempre resucita entre las cenizas. Cuenta la historia que desde los inicios de la especie cuando las mujeres tenían que elegir entre los hombres de su aldea, solían encantarse por el hombre de mayor tamaño, pero ¡ojo! no precisamente en busca del placer, sino porque relacionaban el tamaño con la capacidad reproductora, cuanto más grande, mayor cantidad de hijos y eso aseguraba una familia numerosa.

Desde aquellos años hasta la actualidad la historia no ha cambiado mucho. Hace unos días se desató el tema que ha estado en vigencia toda la semana y que estoy segura seguirá como noticia importante en medios de comunicación a nivel nacional. Resulta hasta gracioso que el tamaño del miembro viril de un cantante de cumbia tenga más relevancia que los casos de corrupción, política y economía del país. Eso solo sucede en Perú.

Muchos al leer esto dirán “Ayyy esta chica de Con aroma a café también hablará del Olluco de Cristian Domínguez, ¿acaso no hay otro tema?” y claro, tienen razón, pero la esencia de este artículo no es el chisme, el morbo ni todo el circo mediático que se ha creado. No, señores, por ahí no va el tema.

Para aclarar el panorama debo recalcar que logré ver el programa “El Valor de la Verdad” y dentro de todas las declaraciones lo que más resaltó fue que se compare el miembro viril del cantante con un olluco, descartando la yuca, la zanahoria y la berenjena, además generó sorpresa que con tanta soltura la señorita Bludau expusiera su vida sexual como si se tratará del tráiler de una película por estrenarse en el cine.

Es cierto que todos somos libres de exponer lo que nos venga en gana, pero quiero enfatizar que a veces las fichas del ajedrez no están completas para hombres y para mujeres. ¿Qué hubiese pasado si la persona que detallaba su vida sexual hasta el punto de ridiculizar hubiese sido un hombre y no una mujer? Simplemente la lluvia de críticas e insultos hubiesen llegado al punto de querer linchar al susodicho y hasta estaría denunciado por maldito, pero como en este caso quien insultó, ridiculizó y expuso la vida íntima es una mujer, pues, da risa, bastante risa, porque bien merecido se lo tenía el cantante por infiel. Y ante ello y sin risas de por medio me pregunto ¿Está bien cómo actúa la sociedad?

Sinceramente, como sociedad somos doble moral, si la mujer es maltratada saltamos como fieras, pero si se intercambian los papeles y la mujer es la que actúa mal, simplemente nos reímos y seguimos ridiculizando. Hemos llegado al punto de aplaudir que una mujer se acueste con 1, 2, 3 o con los que desee y claro se respeta es decisión y su vida, pero esa vida deja de ser personal cuando es expuesta en medios de comunicación, en donde los niños y adolescentes lo observan y toman como algo natural, digno de imitar, es ahí en donde me doy cuenta que los valores están tirados por los suelos y lo que nos espera de acá en adelante es escalofriante.

¿Cuántos adolescentes viven traumados pensando que si su miembro viril no es grande, será rechazado? ¿Cuántos adolescentes utilizan una y mil maneras nocivas para aumentar ese tamaño? ¿Cuántos de nosotros seguimos utilizando frases como “la tienes corta” o “eres chipi”, acompañado de una carcajada? Ignorantemente lo hacemos y caemos una y mil veces más en nuestra propia ignorancia, porque la verdad es que el tamaño no importa, el orgasmo no se logra dentro de la mujer, sino por el contrario, se logra por fuera, en aquello que llamado clítoris.

“La magia la hace el mago y no la varita”, todo depende de las habilidades del amante, sino, no pasa nada. Dejemos de crear hombres traumados y mujeres superficiales, dejemos de faltarnos el respeto y empecemos a cuidar nuestra vida íntima, quizás así nos ahorremos embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual y suicidios. Porque cada vez que al sexo le damos una medida, creamos seres disminuidos.

El placer no depende del tamaño, puesto que el órgano más poderoso de la anatomía humana es el CEREBRO.
Por eso y mucho más, qué rico olluquito disfrutaré en el almuerzo… ¡Buen provecho!