XII FERIA DEL LIBRO Y GAVINO QUINDE PINTADO


Tuve el gusto de conocer, un poco al menos, al destacado escritor amazónico Gavino Quinde Pintado. Si mal no recuerdo, pasados pocos meses de inaugurada, en febrero del 2005, nuestra ya emblemática, CASA de la CULTURA Dr. David Juan Ferriz Olivares sede Tarapoto. Evoco su persona presentándose y asistiendo a nuestras primeras conferencias culturales, pero más especialmente cuando algunas veces venía a obsequiarnos sus libros para la Biblioteca Institucional y también las dos o tres ocasiones que acogimos la presentación de sus obras.

Sin duda ha sido triste su partida, en especial para sus colegas escritores de los Grupos Literario ReZistencia y Lupuna, quienes también han llorado mucho su deceso acaecido año pasado y es digno de elogio el hecho de haberle dedicado la duodécima edición de la Feria del Libro y Expresiones Culturales de la Amazonía, organizada por la Municipalidad Provincial de San Martín, por su prolífica y original pluma literaria. No olvido la forma humilde a la que se había aferrado (percibo que en parte esa apariencia ha sido conscientemente asumida como parte esencial del personaje que quería encarnar) y aquella magullada bicicleta que montaba, recordándome en ello, al prolijo escritor Julio Ramón Ribeyro.

También es muy grato ver que este año las instalaciones destinadas a esta Feria ya han sido definidas aprendiendo la DURA experiencia del año pasado en que sufrimos ese fortísimo temporal que pegó frontalmente los puestos ubicados en la Plaza Mayor mojando muchísimos libros y golpeando a varias personas. Por ello, ahora contamos con las modernas instalaciones del centro deportivo aledaño a la concha acústica, que tienen techo dándonos sombra y protección contra la lluvia y el sol. ¡Excelente decisión!

Como modesta recomendación sugiero a los organizadores que, en próximas ediciones, se asegure la buena asistencia a TODAS las presentaciones de libros, sobretodo una ASISTENCIA CONSCIENTE que puede ser lograda a través de dar con uno o dos meses de anticipación parte de material bibliográfico a ser presentado, para que los estudiantes invitados de los colegios vayan CONOCIENDO de antemano y no se aburran.

Por otra parte, me alegra ver que los escritores amazónicos (al menos la mayoría) tienen esa vitalidad característica en su personalidad, esa sensibilidad aún no alienada que, natural y espontáneamente, les hace rebelarse contra esa literatura romántica, meramente personalista, sin sentido MISIONAL. Así, vemos que ellos en gran medida, orientan su fuerza creativa y vital, a la gran misión de educar para proteger a la amazonia, al medio ambiente, o también, formar las conciencias de los lectores para darse cuenta de las injusticias y no dejar impune ante la historia los hechos importantes que deben quedar aprendidos como lección en la experiencia popular. Uno de esta clase de escritores ha sido Gavino, quien ha narrado las difíciles situaciones de la época del terrorismo en Perú que le tocó vivir de primera mano.

Esta Literatura con sentido trascendental y misional, se va acercando poco a poco a lo que anhelaba encontrar el Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière (www.magnanet.org) como Gran Instructor para la Humanidad de esta Era. Así él exclamaba:

“Debo confesar, que en toda la literatura no encuentro sino muy poco de lo que verdaderamente busco en el arte en general, es decir, esa aspiración al gran problema, a la única finalidad verdadera en todo: el gran misterio que queda siempre y en todas partes.” “…desafortunadamente estamos solamente en la palabrería y ya no es el Verbo.”

Cuando refiero a los contenidos triviales (frívolos, insubstanciales, y superficiales) me remito por ejemplo a lo que ilustra el genial escritor José Ortega y Gasset:

“Recuérdese cuál era el tema de la poesía en la centuria romántica [siglo XIX]. El poeta nos participaba lindamente de sus emociones privadas; sus penas grandes y chicas, sus nostalgias, sus preocupaciones religiosas o políticas y, si era inglés, sus ensoñaciones tras de la pipa. Con unos u otros medios aspiraba a envolver en patetismo su existencia cotidiana.” En este sentido también se pronuncia el Dr. Raynaud de la Ferrière: “Evidentemente, si uno se contenta con la simplicidad, con la visión exterior que son las cosas, como Milton que define la poesía: simple, tierna y calurosa. Lamento no poder seguir por ese sendero infantil. Hay demasiadas cosas llamadas ocultas que han devenido visibles y demasiado importantes para ignorarlas todavía. Es cierto que no hay peor sordo que el que no quiere oír.”

Es a esta clase de escritores de “palabrerías” y excesivos “personalismos” que Platón sin duda se refería cuando PROSCRIBIÓ a los poetas de su República ideal y a quienes el Gran Nietzsche tanto detestaba. Lo bueno que los escritores amazónicos –repito- salen de esta categoría en su mayoría y más bien calzan bien en el tipo de poetas que el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière refería cuando declaraba:

“EL POETA ES LA EXISTENCIA, ES DECIR, “ÁNIMA, ANIMUS”, ES ASÍ QUE PUEDE ETERNIZAR LO QUE PERECE Y REPETIR MEDIANTE EL VERBO HUMANO: EL VERBO DIVINO.”

Puesto que en verdad: “El arte tiene su rol en el mundo, como todos los otros pensamientos que puedan producir un avance en el perfeccionamiento del individuo; y por este hecho, retomar los principios artísticos sobre la base de un “Retorno a la Mística” se impone tanto como una “Moral Universal” en filosofía o una “Matesis Sagrada” en ciencia. Es absolutamente necesario reeducar a la humanidad…” (Ver: www.elicnet.org)