Personaje Ilustre: Ernesto Cardenal, el verso coloquial, cotidiano y militante


Su presencia representa el ejercicio político revolucionario junto con el compromiso del sacerdote católico en las luchas por la liberación de su pueblo contra la explotación de las llamadas repúblicas bananeras por el capitalismo norteamericano y los conflictos sociales agravados por el nefasto dictador Anastasio Somoza.

Ejerció una enorme influencia con su poesía y ejemplo, parejo al surgimiento de la teoría de la liberación en su vocación revolucionaria cristiana y socialista.

Estudió filosofía, letras y teología en la Universidad Autónoma de México y se doctoró en la Universidad de Columbia, New York (USA).

En 1954 estuvo involucrado en la llamada “Rebelión de Abril” que intentó el asalto del palacio presidencial.

En 1956 publicó “Hora cero”, extenso poema político, influyente en todo Latinoamérica. En el Perú se formaron movimientos poéticos como “Hora cero” y “Estación reunida”.

En 1965, en Managua, a los 40 años fue ordenado sacerdote y fundó la “Comunidad Contemplativa” en el archipiélago de Solentiname.

En 1979 visita Cuba y escribe las experiencias de esa revolución en su libro “En Cuba”.

Fue dirigente del FLN (Frente de Liberación Nacional=}).

En 1977 se dio la primera ofensiva insurreccional sandinista asaltando el cuartel San Carlos. En represalia Somoza destruyó su comunidad y el poeta, en su ausencia, fue condenado a prisión.

En 1979 triunfó la revolución sandinista y fue nombrado Ministro de Cultura, cargo que desempeñó durante 10 años. Actualmente, a los 90, continúa su lucha.

OBRA POÉTICA.
Ernesto Cardenal es considerado como un renovador de la poesía contemporánea latinoamericana. Yendo directamente al fondo o contenido, expresa coloquialmente su sencillez. Sus poemas siempre están enraizados en lo popular con temas como el amor y los sentimientos más íntimos.

Al perderte yo a ti tú yo hemos perdido
Yo porque tú eras lo que yo más amaba
Y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo;
Porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
Pero a ti no te amarán como te amaba yo.
Lo político, la problemática religiosa del hombre del siglo XX, todo lo cotidiano es susceptible en su sensibilidad de convertirlo en poético, como observamos en el poema dedicado a Miriam.
Ayer te vi en la calle, Miriam, y
Te vi tan bella, Miriam, que
(Cómo te explico qué bella te vi)
Ni tú, Miriam, te puede ver tan bella ni
Imaginar que puedas ser tan bella para mí.
Y tan bella te vi que me parece que
Ninguna mujer es más bella que tú
Ni ningún enamorado ve ninguna mujer
Tan bella. Miriam, como yo te veo a ti
Y ni tu misma. Miriam, eres quizás tan bella
Porque no puede ser real tanta belleza!
Que como yo te vi de bella ayer en la calle
O como hoy me parece. Miriam, que te vi.

La denuncia de su verso combatiente y revolucionario se divulgó como reguero de pólvora en el manifiesto político y poético de “Hora cero”. El enemigo de turno era el dictador “Anastasio Somoza”.

SALMO 5.
Escucha mis palabras oh Señor
Oye mis gemidos
Escucha mi protesta
Porque no eres tu un Dios amigo de los dictadores
Ni partidario de su política
Ni te influencia la propaganda
Ni estas en sociedad con el gángster.
No existe sinceridad en sus discursos,
Ni en sus declaraciones de prensa.
Hablan de paz en sus discursos
Mientras aumentan su producción de guerra
Hablan de paz en las Conferencias de Paz
Y en secreto se preparan para la guerra.
Sus radios mentirosos rugen toda la noche.
Sus escritos están llenos de planes criminales
Y expedientes siniestros
Pero tú me salvarás de sus planes.
Hablan con la boca de las ametralladoras
Sus lenguas relucientes
Son las bayonetas. . .
Castígalos oh Dios
Malogra su política
Confunde sus memórandums
Impide sus programas.
A la hora de la Sirena de Alarma
Tú estarás conmigo
Tú serás mi refugio el día de la Bomba.

Al que no cree en la mentira de sus anuncios comerciales ni en sus campañas publicarías, ni en sus campañas/políticas, tú lo bendices, lo rodeas con tu amor, como con tanques blindados.