Revolución Productiva Modelo de Gestión


Hasta hace no muchos días tuve la oportunidad de escuchar – ya en el ejercicio de sus funciones – la intervención del Gobernador Regional de San Martín sobre la denominada Revolución Productiva; y luego de debatir con algunos entendidos en políticas públicas puedo exponer las siguientes reflexiones.

Por el lado de la crítica, se vitorea que la Revolución Productiva no llegaría a ser más que un discurso o por lo menos se aproximaría a una expectativa, pero dejando de lado a algunas voces que desean perfilarse para las supuestas adelantadas elecciones y otras que solo miran el árbol y no el bosque, en un sistema de inversión pública cuya programación multianual tiene un horizonte de 3 años, lo que implica que de alguna u otra manera la gestión anterior deja un extensión administrativa de prelación que se debe tener muy en cuenta.

En la otra arena está la Revolución Productiva como un modelo de gestión; que además de interesante, conjuga elementos de la administración pública que serían claves para un desarrollo integral aprovechando efectivamente el territorio.

Dicho de otro modo, focalizando la gestión – por ejemplo – en el café, cacao y la palma, debidamente consistidas por represas y tecnología; empiezas a priorizar las carreteras que te faltan y mejorar las vías que necesitas para consolidar el circuito o el corredor; cuidando siempre los ecosistemas y las muchas bondades de la región San Martín.

¿Y a quién se dirige estas intervenciones públicas? Pues a la gente, a las personas, por eso que el modelo de Revolución Productiva, presenta un componente social importante en la salud y la educación para reducir la anemia y la desnutrición crónica infantil, mejorar los logros de aprendizaje en los niños de la región, por mencionar algunos elementos.

De esta manera el modelo discutido tiene un componente económico y social; en otras palabras: Sanmartinenses con calidad de vida, sanos, fuertes, inteligentes y al mismo tiempo con mejores ingresos económicos; sin embargo no podemos mirar con un solo ojo el componente político.

Y con este componente político no me quiero referir a la crítica dedicada en las redes sociales sino que más allá de estos acontecimientos, es vital el trabajo que representaría la articulación de visiones, desde el Gobierno Regional, los alcaldes provinciales, distritales y demás actores involucrados en la materia, a fin de que se pueda priorizar inversiones públicas que permitan bombear sangre al corazón de la Revolución Productiva, en su trilogía política, social y económica.