Victoria pública


Luego de haber pasado 16 días de sentirnos más peruanos que nunca, orgullosos de nuestras raíces, donde la música la danza y el deporte se unieron para darnos los momentos más emotivos jamás vividos, no solo por lo que vimos y sentimos sino porque una suerte de soplo esperanzador recorrió el Perú entero, somos capaces de estar a la altura de los mejores a nivel mundial y sentimos por algunos días estar viviendo en un país que quisiéramos tener siempre, la organización de los juegos panamericano fue realmente alentador para todos. Sí, es posible alcanzar la competitividad en todos los aspectos es la frase que nos da un nuevo impulso, podemos lograr cosas maravillosas.

Sin embargo, solo hay que volver a la cotidianeidad para darnos cuenta que hay un obstáculo grande que impide que podamos levantar vuelo: La política infestada de corrupción que invade nuestras vidas y pretende quitarnos la esperanza, definitivamente pareciera confirmarse aquella frase que hace mucho tiempo se repite: El Perú crece cuando sus políticos duermen.

Nuestra región San Martin nuevamente se ve salpicada por el escándalo de corrupción más grande de la historia peruana y latinoamericana, que parece haber contaminado nuestro territorio y sometido a sus gobernantes a sus deseos y caprichos, Barata habría extendido sus dominios también por la amazonia.

El probable involucramiento en pagos irregulares de Odebretch a quien fuera presidente regional y primer ministro de nuestra nación, deja en todos nosotros una honda preocupación colectiva, un sentimiento de pena profunda, tristeza y también indignación, de confirmarse estas declaraciones sería el tercer representante sanmartinense en ir a dar con sus huesos a la cárcel, un desprestigio para nuestra región.

Preocupación porque entendemos que la corrupción es un mal que nos afecta a todos y sus efectos perversos los podemos notar en todos los aspectos, la violencia crece, la inseguridad se apodera de nuestra ciudad y todos los días somos testigos de crueles asesinatos, paulatinamente vamos encontrado la nefasta relación que hay entre corrupción y atraso, entre corrupción y sub desarrollo, entre corrupción y pobreza.

Sentimos también una profunda tristeza al ver que personas que eran nuestros referentes, se caen como ídolos de barro, un barro que los cubre hasta verse como simples delincuentes después de haber tenido la oportunidad de cambiar las cosas para beneficio de todos y prefirieron beneficiarse ellos con el sucio dinero público, porque debemos entender que cuando un funcionario recibe una coima esta después la tenemos que pagar todos con nuestros impuestos.

Finalmente hay también rabia contenida, indignación e impotencia, que no debe confundirse con odio, es solamente constatar mentiras de nuestros representantes, cinismo de los líderes y talvez lo peor que pueden hacer intentar minimizar los actos de corrupción, como buscando direccionar nuestros pensamientos a que romper principios es parte de nuestra naturaleza humana.

La democracia es un sistema imperfecto, pero no existe en el mundo otro que lo supere, con sus defectos y virtudes podemos darnos cuenta que, este sistema exige personas con una fortaleza de carácter, que se manifiesta precisamente cuando hay que enfrentar momentos difíciles.

La política es el espacio donde las personas buscan trascender, donde se corona una trayectoria de vida de comportamiento correcto, donde se consigue la victoria pública, aquel triunfo que hace que alcancemos la gloria y que pongamos nuestros nombres en el corazón y la mente de las personas.

La corrupción se roba nuestro presente y nuestro futuro, nos deja sin educación de calidad, sin salud, sin posibilidades de ser personas felices y competitivas que el mundo necesita, a los corruptos no les importa nuestras vidas, solo son ellos y nada más, están conscientes que al recibir dinero sucio están privando a la gente que más lo necesita y no se conduelen, es por eso que no debemos ser tolerantes, aquel que cometió este delito no solo debe caerle todo el peso de la ley pero si esta no le alcanza debe tener siempre presente que la sociedad lo percibe como un cadáver.