CRÓNICAS SALUDABLES CONOCIENDO NUESTRO CUERPO: EL HÍGADO


•No solo el alcohol causa hígado graso. En años recientes, se ha comenzado a tomar con la misma seriedad una condición llamada “enfermedad del hígado graso no alcohólico” que es común en gente con sobrepeso u obesidad y que hace que el hígado tenga grasa acumulada de la misma forma que la tiene una persona que consume alcohol en exceso.

•Las drogas “legales” también pasan por el hígado. Además del alcohol, las toxinas de alimentos y medicinas son limpiadas por el hígado.

•El hígado regula el peso. Al regular el metabolismo, el hígado puede ser determinante a la hora de quemar grasa y hacer perder peso o no.

•También participa en la producción del colesterol. El colesterol no es malo, lo que es malo es su exceso de cantidad en la sangre. Nuestro organismo necesita el colesterol para proteger las células.

•El hígado también ayuda a coagular la sangre, porque produce factores de coagulación.

¿RENEGAR ES MALO PARA EL HÍGADO?
FALSO. Creer esto es muy retrógrado. Se creía que una persona colérica sería alguien con exceso de bilis y por lo tanto de un mal temperamento. Aunque en la actualidad se sabe que la bilis no tiene nada que ver con nuestro carácter, la gente lo sigue considerando verídico, hasta el punto de creer que vomitar bilis (cosa imposible ya que esta no se vierte en el estómago), o quejarse de dolores o males en el hígado sea por la cólera que podemos tener. La verdad es que tener cólera no causará daño hepático directamente, pero la cólera puede afectarnos de muchas maneras.

¿NOS ENAMORAMOS CON EL HÍGADO?
Tal cual lo decían los egipcios, algunas investigaciones atribuyen a este órgano una participación más activa en el enamoramiento de lo que realmente creíamos.

Parece ser que el “amor” parte de la formación de feromonas por las damas, que al ser captadas por el cerebro (y al encontrar una sintonía con las de un varón) viajarán al torrente sanguíneo llegando al hígado, estimulando a que este produzca glucocorticoides que liberarán energía, lo cual nos acelerará el corazón, brindando la sensación que muchos reconocemos como “amor”.

Al final el enamoramiento parece ser más una serie de reacciones químicas, provocadas por hormonas liberadas por el hígado (glucocorticoides) y las glándulas suprarrenales (adrenalina), que nos harán sentir la excitación de querer saltar, bailar y sobretodo estar cerca de aquella persona.

EL HÍGADO DUELE EN MUY POCAS CIRCUNSTANCIAS.
Los nervios se encuentran en la cápsula que lo recubre y generan dolor solo cuando el aumento brusco de tamaño del hígado estira las fibras nerviosas. Ejemplos de esto son las hepatitis agudas y algunos tumores malignos de rápido crecimiento.

•Lo que sí duele, es la inflamación de la vesícula biliar que, si bien “cuelga” de la cara inferior del hígado, es un órgano diferente.

Los cálculos en la vesícula generan los llamados cólicos biliares caracterizados por un dolor muy intenso, en la parte alta y derecha del abdomen y que se pueden identificar fácilmente con una ecografía.

Por lo tanto, cuando alguien presenta dolor abdominal y cree tener lo que comúnmente se llama un “ataque de hígado”, más que pensar en enfermedades hepáticas, hay que descartar que no se trate de un cólico biliar por cálculos en la vesícula.

•Quizás el mito más arraigado es el del “ataque de hígado”, que en su concepción popular se describe como la aparición súbita de náuseas o vómitos, dolor en la parte alta del abdomen y dolor de cabeza (resaca), horas después de una comida generosa, generalmente acompañada de consumo alcohólico.

Todos estos síntomas se deben a una gastritis aguda o gastroenteritis (si hay diarrea) u otras intolerancias digestivas, que nada tienen que ver con el hígado.

EL CAFÉ ES BUENO PARA EL HÍGADO.
CIERTO. El café puede ser beneficioso siempre y cuando no se agregue el azúcar y la leche, y no tomar más de tres o cuatro tazas al día.

Especialistas encontraron una reducción del riesgo de cirrosis relacionado con el consumo de café.

MANOS QUE SE DESPELLEJAN (Se “pelan”):
Frecuentemente este mal se le relaciona a problemas hepáticos.
FALSO. La causa más frecuente es una reacción alérgica dermatológica denominada “dermatitis atópica”.

LA MIGRAÑA ¿TIENE RELACIÓN CON EL HÍGADO?
FALSO. A veces se culpa a las clásicas migrañas a extraños problemas del hígado. La migraña clásica no es más que un problema vascular, que requiere tratamiento ya sea medicamentoso o natural. No existe ninguna relación directa entre la migraña y alguna enfermedad hepática.

LA CIRROSIS SÓLO AFECTA A LAS PERSONAS QUE TOMAN MUCHO LICOR.
FALSO. Es cierto que el licor es una de las causas de cirrosis, no obstante, la mayoría de pacientes con esta enfermedad nunca han tomado de una forma que afecte su salud.

DEBEMOS DISMINUIR LA CANTIDAD DE CARNES, GRASAS, PASTAS Y ALCOHOL PARA PRESERVAR LA FUNCIÓN HEPÁTICA.
CIERTO. Las indicaciones de nutrición para la salud del hígado son los mismos que para la limitación de los factores de riesgo asociados con la enfermedad cardiovascular.

Alimentos como embutidos, carnes grasas como la carne de cerdo y carne de res, productos lácteos enteros, tartas y pasteles, chocolate, dulces y refrescos deben mantenerse al mínimo.

•Para ayudar a preservar la función del hígado, optar por una dieta sana y equilibrada con mucha fruta, verduras, cereales integrales y legumbres, y algunos frutos secos, semillas o proteínas de origen animal (carnes blancas, pescado, huevos).