El vegetarianismo desde la niñez


Siempre me gusta referir una anécdota asombrosa que escuché hace casi veinte años, cuando un amigo extranjero me contó que él –hasta los once años de su edad- tenía la idea que el POLLO era ese “alimento” con apariencia pálida y gelatinosa (o también cocinado) que venía embolsado en los supermercados o restaurantes, y que él nunca había imaginado otra cosa, hasta que descubrió con ESTUPOR (en una visita “educativa” de su escuela a una granja) que en REALIDAD los POLLOS eran aves que tenían vida y que –para su gran sorpresa- comían, dormían, tenían familia, sentimientos, vida social, etc. (!!) No está demás decir que yo también me sentí pasmado al escuchar esta experiencia, tanto así que hasta ahora la comparto en mis clases, conferencias y conversaciones.

Esta anécdota nos muestra el grado de desnaturalización a la que muchas personas han caído lamentablemente, debido a las condiciones alienantes de nuestra sociedad “moderna” que nos aleja del sentido sano y objetivo de las cosas, tergiversando y ocultándonos la VERDAD, al sumergirnos en entornos antinaturales de vida, “cultura” y “educación”; formándonos asimismo en criterios falaces, aún desde la célula familiar.

A alejarnos de la realidad objetiva de las cosas, estas condiciones antinaturales de existencia que nos impone la sociedad, nos alejan también de todo lo sublime y elevado de la vida, como el sentido estético sano y equilibrado, la concepción sabia de las cosas, la percepción prístina y prolija de la realidad ¡ay! tan escondida bajo toneladas de sofismas y silogismos “racionalistas” abstractos (falaces) con los que nos encanta sazonar las cosas, a tal punto de saturar y embotar nuestros sentidos ocultando esa sublime verdad, tan sencilla y perfecta.

Esta ceguera sofística e ignorante en la que nos gusta estar inmersos y a la que nos hemos acostumbrado en sumo grado desde la más tierna infancia, es una COSTRA dura de la que necesitamos urgentemente liberarnos, para cumplir aquello que decía el Cristo Jesús: “Tenéis que volver a ser como niños”.

Así, nos es dado ver en redes sociales videos de niños que -como niños- aún tienen la percepción limpia y directa de la realidad, por ejemplo aquel infante brasileño preguntando a su madre acerca de lo que tiene en su plato (la carne de un pulpo) y diciendo, “si los pulpos son animales y también las gallinas, los peces, los puercos, las vacas, entonces cuando comemos los animales ¿ellos mueren?…no me gusta que mueran, me gusta que sigan de pie, felices…debemos CUIDARLOS NO COMERLOS.”

Ciertamente, EN ABSOLUTO NO necesitamos comer animales, en NINGUNA ETAPA de nuestra vida. Y lo digo con total conocimiento de causa y experiencia propia, pues como VEGETARIANO de nacimiento (desde el vientre de mi madre vegetariana) y a mis cuarenta y dos años de edad doy testimonio (junto a miles de personas como yo) que mi desarrollo físico, intelectual e integral es completamente saludable (mi estatura es superior al promedio, mis calificaciones en toda mi educación son del “tercio superior”, no he ido al hospital por enfermedades en toda mi vida por Gracia de Dios también, etc.)

En ese sentido, es fundamental y urgente que nuestra civilización asuma DE UNA VEZ POR TODAS la vida vegetariana y naturista exenta de productos animales (especialmente LAS CARNES de vaca, cerdo, mamíferos, pescados, mariscos, pollos y demás aves, etc.) puesto que la producción de estas carnes está DESTRUYENDO NUESTRO MEDIO AMBIENTE (contamina y desperdicia terriblemente las aguas, las selvas, las tierras, etc.) y DESTRUYENDO NUESTRA SALUD (causando epidemias y enfermedades de toda índole) siendo –repito- TOTALMENTE INNECESARIO SU CONSUMO (en el fondo, comer animales es un VICIO causado por el ACOSTUMBRAMIENTO desde la niñez).

A este respecto, hace un par de días se pronunciaron una vez más nuestros queridos Maestros Ven. Sat Arhats Cont. María Nilda Cerf Arbulú y Lic. José Miguel Esborrnda Andrade en vistas a la próxima realización del DÉCIMO CONGRESO PARA EL TALENTO DE LA NIÑEZ a ser realizado en Bogotá Colombia:

“La alimentación es algo que debemos tocar en el Congreso Mundial para el Talento de la Niñez (ver: www.congresotalento.org) en los talleres de alimentación para niños de las “SALAS PARA EL TALENTO”, que trata las ELIC- Escuelas Libres de Investigación Científica para Niños. Sobretodo dirigido a los padres de familia y, naturalmente, a los niños y niñas. Es importante que nosotros implantamos el vegetarianismo en la educación, que tanto hemos investigado, sobre todo por el mensaje de los Maestres Dr. Serge Raynaud de la Ferrière y Dr. David Juan Ferriz Olivares.” (Ver: www.magnanet.org).

Y en su libro “Educación para el Talento y la Paz, ellos declaran:
“En el diálogo con los niños y niñas vegetarianos, se puede observar que la razón principal que fundamentan para dicho régimen alimenticio es la de no sentirse parte de la muerte diaria de millones de animales, y tal criterio impulsa una cultura de paz. Por otra parte, dicho régimen alimenticio exige una mayor capacidad de selección de los alimentos, lo que siembra también criterios de investigación como parte de la vida diaria.”

“La alimentación es un factor condicionante fundamental de la salud física, emocional y mental del niño, y asimismo de nuestro planeta.”

Mayor información y asesoramiento alimenticio y nutricional dirigirse a NATURLANDIA y la CASA de la CULTURA Dr. David Juan Ferriz Olivares en diversas ciudades (ver en Facebook).