Días de placer


Sin duda todos lo quieren, lo buscan con ansias y hacen hasta lo imposible por tenerlo y cuando lo obtienen, entonces, el grito es espectacular. Es emoción, es alegría, es llanto, es ese sentimiento único, ese que se contiene hasta que ¡ya!…termina, desfogas… ¡Qué alivio! ¡Qué placer! El placer no sólo se encuentra en el sexo, sino también en algo menos íntimo y más bien relajado y popular: El fútbol. El sexo y el fútbol, similitudes excitantes. Uno es la equivalencia del otro, no por los minutos, sino porque se espera con ansias el clímax final y se hace todo para que eso suceda y cuando sucede, no importa nada más que disfrutar. El fútbol es un juego y se disfruta al máximo. El mundo deja de existir y no hay poder terrestre que quite tu atención sobre la pelota que pasa de un pie a otro para llegar al arco. Eso hemos vivido y disfrutado locamente todos los peruanos en los últimos días, fueron sin duda alguna, días de placer, de ese placer que te deja exhausto, pero siempre con ganas de más. Eliminamos a equipos de países que miraban a la selección peruana por encima del hombro, los menospreciaban y minimizaban, pero como el peruano es terco y rebelde, hizo que los partidos en esta Copa América 2019 sean poéticos, con jugadas originales y sobretodo con humildad, pero a la vez con garra, fue así que nuestra selección la metió bien y nos dieron goles apasionados. Perú goleó de una y mil maneras a equipos rivales, tan rivales como Chile, que se creía ganador antes del partido, creyeron que iban a estar la final de la Copa sin antes habernos vencido, pensaron que éramos fáciles, pero la selección peruana está renovada y tuvieron que comerse goleadas históricas. Sin duda, la selección blanquiroja dio una lección a toda América, hizo verdaderos partidos de fútbol de calidad. Perú eliminó a países sin piedad, con estilo y pasión, que solo nuestra selección sabe hacer. No ganamos la copa, pero ganamos respeto y eso lo tomamos con humildad y el mundo entero lo aplaude. Eduardo Galeano, en su libro “El fútbol a sol y sombra” dice: “El gol es el orgasmo del fútbol; como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna. El gol, aunque sea un golecito, resulta siempre¡gooooooooooooooooooooooool! en la garganta de los relatores de radio, de hombres y de mujeres”. El fútbol pueda traducirse como un orgasmo multitudinario, de gritos unísonos. Si tu equipo gana, te dejan una sonrisa cómplice y aliviada de tensión. Si pierdes, te sientes decepcionado, pero con la esperanza de sentir algún día el orgasmo entre pelotas. El Perú entero está agradecido por todo lo logrado en estos días, podría parecer que este artículo es superficial por existir temas de mayor importancia, pero a mí me encanta escribir de pasiones y ésta es una de ellas. Y si el fútbol une personas, que haya futbol los 365 días del año, quizás así dejamos la maldad de lado. ¡Lo admito!, también soy adicta al fútbol, grito, cojo una chela y celebro cuando se juega. A las finales, el fútbol seduce, excita y enamora. Se vuelve poesía ante mis ojos, no sólo por la euforia que genera el fútbol en todo el mundo, sino también por los cuerpos perfectos de quienes se encargan de demostrar sus dotes al manejar la pelota traviesa. Ellos hacen del fútbol, un deleite. Cuando yo quiero puedo gritar, sentir y disfrutar en todas sus formas, tonalidades, sensaciones y explosiones. Eso brinda el futbol, días de placer, aquellos que los volvería a repetir una y otra vez y nunca me cansaría. ¡Quiero más!