Los modernos templarios en Chazuta


Los Modernos Templarios estamos de vuelta. Y nos constituimos a Chazuta para disfrutar de un sábado de julio donde ratificamos nuestro juramento del compromiso con los valores que rigieron la conducta de los antiguos Caballeros del Temple, aquella orden hospitalaria creada para proteger a los peregrinos que se trasladaban a Jerusalén. Oficialmente creada en el siglo XII, en el año 1129, llegó a tener un tremendo poder económico hasta su desaparición casi dos siglos después, pero su influencia quedó para siempre y son un capítulo especial de la historia.

Los Modernos Templarios: Wilbur K. López Arévalo (Gran Maestre de la Orden), los hermanos Hugo Orlando, Julio y Víctor Segundo Arévalo Garazatúa, los sobrinos Hugo Rodolfo Arévalo Angulo y Julio Arévalo Chacón, Emilio Varas Stopp y quien escribe esta crónica, decidimos reencontrarnos una vez más para ratificar nuestros votos y el código en donde el llevar “una vida en común sobria y alegre”, es uno de sus principales valores. Pero a diferencia de los antiguos Templarios, los Modernos si tenemos esposas e hijos, respetando la vida privada de sus miembros. Los Modernos Templarios nos hemos rebelado ante la disciplina que obligaba al celibato. Los Modernos Templarios no aceptamos dogmas: creemos en la justica y en la democracia y en el amor.

La orden de los Modernos Templarios nacemos como el reconocimiento al tributo a la vida, el valor de aceptar su significado, que consiste en superar los momentos difíciles de la vida, en que hay instantes buenos y malos y que el amor es el aspecto fundamental que gobierna nuestras decisiones para servir y ser bienhechores de la humanidad. Así, los Modernos Templarios, somos amantes de la naturaleza, de los bosques y de la vida sana vividas en plenitud en unión de sus familias y de toda la comunidad.

En la reunión de Chazuta evaluamos la realidad de los ecosistemas de esta maravillosa región sanmartinense, que amenaza perderse ante la inercia cuando no incapacidad de las autoridades que no reaccionan y hacen oídos sordos ante la iniciativa de crear y mantener espacios públicos a través de bosques urbanos. Los Modernos Templarios expresamos nuestra preocupación en el sentido que son los funcionarios los primeros en no comprender el problema de la falta de espacios públicos y son, también, los causantes de los fracasos de las gestiones para quienes trabajan.

Los Modernos Templarios tenemos previsto dos rutas nuevas a recorrer después de haber visitado la Selva Central en febrero pasado. La primera, visitar Pucallpa y recorrer la zona de Puerto Inca y salir por el valle del Pozuzo; la segunda, la ruta de Pedro Ruiz Gallo, Chachapoyas, Leymebamba, Chota, Cutervo, Bambamarca, Celendín, Cajamarca y salir a la costa por Chilete y Tembladera. Conocer nuestro país es uno de los primeros objetivos de los Templarios, para amarlo más y participar en su realización como país. Promover los bosques urbanos también. [Comunicando Bosque y Cultura].