Emergencia sanitaria en la provincia de San Martín


Imágenes como esta se repiten constantemente en TARAPOTO

La selva se ha caracterizado siempre por su verde esplendor por donde uno vaya, el tranquilizante cantar de las aves y la armonía del sonido de sus ríos.

Todo esto parece sacado de un sueño, sueño que se ha visto interrumpido por la mano destructora del ser humano.

A medida que las ciudades crecen, también lo hacen sus desperdicios, estos están llenos de residuos orgánicos, plásticos, cartones o sustancias peligrosas.

En cuanto a números, una persona puede producir 1.2 kilogramos de basura al día, es decir 438 kg de desperdicio al año.

La acumulación de residuos también es un problema en San Martín que afecta a cada uno de los ecosistemas que hay en la región y que también afecta a las especies que se encuentran en zonas acuíferas de cuencas de ríos o lagunas.

La basura se ha salido de control y este problema tiene dos grandes responsables, nosotros como ciudadanos por repetir imágenes y actitudes contaminantes al no practicar el buen civismo

Por otro lado, el sistema de baja policía en los diferentes distritos es deficiente, ya que no tiene un continuidad de recojo establecida, esto sumado al deterioro de máquinas compactadoras que son fundamentales para trasportar los residuos.

El mirador “tamoba” es uno de los puntos de la ciudad que se ha convertido en un lugar muy popular y concurrido por las noches, esto debido a su excelente y hermosa vista hacía nuestra ciudad, pero al salir el sol el panorama es realmente desalentador, ya que la contaminación hecha por botellas de plástico y vidrios es una constante en este sector a pesar de tener basureros cerca, recordemos que este se ubica en la carretera rumbo a San Antonio de Cumbaza, distrito que se convertido en un punto turístico importante.

Otro panorama triste que es muy recurrente en la ciudad es la presencia de gallinazos, aves de rapiña que se han convertido en nuestros nuevos vecinos de barrio, esto debido a la irresponsabilidad de pobladores que por una determinada cantidad de dinero encargan a algunos motocarristas botar la basura donde mejor les parezca.

Al respecto la Ingeniera Ambiental Cristina Mori Gastelo nos señala que todo radica en primera instancia en la cultura que la gente tiene que tener para con los desperdicios que esta genera, la educación es básica para crecer sosteniblemente, no solo por un tema de moda, sino por la urgencia y crisis ambiental que vivimos en el mundo.

Nos indica también que las ciudades en constante crecimiento como Tarapoto tienen que comenzar ya a ejecutar y hacer funcionar la planta de residuos sólidos que se ubica en el Distrito de Cabo Alberto Leveau y que servirá para disminuir el impacto ambiental negativo de las diferentes ciudades de nuestra provincia.

La falta de cultura ambiental es el principal problema para que prolifere la contaminación

Se le suma a esto la urgente necesidad de la creación de lagunas de oxidación para el tratamiento de aguas servidas, esto debido a que los ríos shilcayo y cumbaza ya no pueden soportar más carga de aguas negras producidas por los diferentes distritos.

Nuestras ciudades tienen puntos críticos, puntos que son centros de acopio de residuos de forma irregular e ilegal, haciendo que estos se desparramen y contaminen producto de la intervención de perros de la calle o gallinazos que buscan alimento.

Esto aparte de producir malos olores, genera un aspecto bastante desagradable como ciudad, añadiendo que también son un foco infeccioso de enfermedades de todo tipo, sobre todo para los niños y ancianos.

Hoy por hoy en ninguno de nuestros barrios existen contenedores municipales adecuados para que los desperdicios puedan ser colocados sin más complicaciones ambientales.

Entre las acciones que puedes realizar para disminuir la cantidad de residuos contaminantes en tu hogar y ciudad para contribuir con la conservación del medio ambiente puedes utilizar y aplicar siempre las 3 “R” que son Reciclar, Reusar y Reducir, de esta forma estarás ayudando a disminuir la huella de carbono. (Alonso Aguilar Mori)