Sin gorrito, no hay fiesta


El dedo tiene un poder para llevarnos al placer extremo, todo lo que toca genera una reacción y en muchos genera distintas sensaciones, desde pasar desapercibido hasta hacer estallar un volcán.

La aventura siempre resulta ser su mejor cómplice y la cama su mejor escenario. Los hombres modernos quieren ir directo al grano, acortando distancias y protocolos. ¿Qué quieren? Sexo, y si es sin compromiso, mejor.

Desde un mensaje de texto hasta una cita a ciegas, todo es bienvenido. La tecnología siempre está dispuesta a dar sin restricciones. Las redes sociales y los aplicativos para encontrar pareja han asesinado el cortejo romántico. Ya no existen caballeros medievales aquellos que se ganaban las llaves del cinturón de castidad de sus damas al dar muerte a peligrosos dragones.

Hoy solo tenemos hombres sedientos de placer, ansiosos por desatar sus más secretas fantasías. ¿Y el romance? ¿Qué es eso? Nada de eso existe, ni los sobres perfumados con cartas de amor escritas en caligrafía y amarradas con listones de colores que se heredaban de generación en generación. Todo eso murió en un solo click, o varios, diría yo.
Ahora es más práctico subir una foto en un aplicativo que une parejas, porque eso si te asegura encontrar el amor después de un revolcón, dos o más, como para verificar si ella o él, son los indicados.
Más de la mitad de los solteros que buscan parejas en aplicativos tecnológicos tienen relaciones sexuales en la primera cita, ¿Por qué? Cuando las personas se conocen por primera vez en sitios web o por mensajes de texto, es probable que inicien con jugueteos sexuales previos a la cita, eso crea tensión sexual y mucha expectativa durante su primer encuentro. Y bueno, cuando ya se ven por primera vez, todo está alborotado, listo para consumarlo.
Estamos cambiando rituales tradicionales de cortejo como comprar flores, escribir poemas y enviar cartas de amor… por tuitear o mensajear cosas como “Cuéntame de ti, qué te gusta, cómo te gusta, no seas tímida, háblame sucio”, ¿Estás soltera/o?, “Hay que conocernos en persona”. Lo que sigue es que tendrán sexo y más sexo, hasta que eso se vuelva costumbre, se aburran y terminen, o en lo mejor de los casos, sigan juntos y tengan muchos hijos. La modernidad ha superado todo tipo de barreras.
Como cuando comes mucho y te empachas, lo mismo sucede con la tecnología, el sexo y el amor. Cuanto más quieras explorar, más peligroso se vuelve el terreno y es ahí cuando la persona puede encontrarse con más de una piedra, hueco o una roca de por medio, las más comunes infecciones y enfermedades de transmisión sexual, solo por citar ejemplos.
Hace unos días, dos compañeros en el trabajo estaban emocionados porque habían encontrado a unas “mamacitas”, refiriéndose a sus nuevas conquistas, mujeres que habían contactado por Tinder… Yo solo atiné a decir entre risas: “Sin gorrito, no hay fiesta…Déjense de tonterías y protéjanse”