Las bacterias de hospital matan más que los accidentes de tráfico


«Hay que poner el acento en que la lucha contra las bacterias, la resistencia que provocan y la mortalidad que conllevan cuenten con un plan apoyado desde las administraciones públicas». Por ello, lamenta que la especialidad médica que se encarga de su estudio y control no esté reconocida y que no haya una partida económica para eliminarla.

Si bien hay formas de controlar las infecciones hospitalarias, también denominadas nosocomiales, resulta bastante complejo en pacientes en los que su vida está comprometida y «deben ser sometidos a procesos quirúrgicos agresivos en los que se han de exponer las vísceras. Siempre se conoce el riesgo, pero también el beneficio»

Otro de los problemas existentes es la resistencia bacteriana a los fármacos, «porque el mal uso o abuso de los mismos limita su efectividad. Estos microorganismos vivos mutan, luchan por su supervivencia, y necesitan antibióticos cada vez más específicos y potentes. España está a la cabeza mundial en uso de estos medicamentos, pero debemos poner el acento en hacerlo bien, porque la OMS (Organización Mundial de la Salud) ya ha advertido de que la falta de efectividad de los mismos supone una amenaza para la Sanidad». En el caso de los bebés prematuros, esto se ha quedado demostrado. Como apuntan los expertos, se trató de una acumulación de hechos, organismo inmaduro, poco peso y una bacteria oportunista. La Klebsiella, como apunta Cisneros, «es de las más frecuentes en el hospital y está presente sobre todo en los procesos de neumonía». Este tipo de bacterias pueden infectar los sistemas urinario o respiratorio, los catéteres intravenosos utilizados para la administración de medicamentos o de líquidos, las quemaduras, las heridas causadas durante intervenciones quirúrgicas o el torrente sanguíneo.

En raras ocasiones, las bacterias Klebsiella causan neumonía en las personas que viven fuera de un centro sanitario (en la comunidad), por lo general en alcohólicos, personas mayores, diabéticos o personas con el sistema inmunitario debilitado. Así, las bacterias Klebsiella, Enterobacter y Serratia residen en el intestino de muchas personas sanas, causando raras veces episodios críticos. Las infecciones con dichas bacterias suelen adquirirse en hospitales y centros de atención a largo plazo.