Más de 80 mil personas se encuentran aisladas en Tocache


Las intensas precipitaciones y el subsecuente desborde de ríos ha puesto en jaque no sólo a la agricultura local, sino también a la población que exige al gobierno central la inmediata declaratoria de emergencia regional.

El problema más álgido que atraviesa San Martín es el aislamiento de más de 80 mil personas en la provincia de Tocache, cuya ciudad capital se encuentra desconectada luego que un kilómetro de la única carretera que la une con las otras provincias y con Tarapoto (principal plaza comercial de la región) se hundiera entre Nuevo San Martín y Santa Rosa de la Cumbre, en la zona conocida como Pizarrón.

Al respecto, la única medida tomada por el Ejecutivo hasta el momento ha sido establecer un puente aéreo con helicópteros para el envío de medicinas y víveres, así como para el traslado de pacientes crónicos o emergencias médicas.

Mientras tanto el Gobierno Regional de San Martín mediante la Plataforma Regional de Defensa Civil, brinda atención a las mil 200 personas afectadas, 90 familias damnificadas y un promedio de 150 viviendas inhabitables hasta el momento. En las próximas horas el gobierno regional mediante el COER entregará 12 toneladas de ayuda humanitaria entre víveres, materiales y herramientas para afrontar la situación.

Pero la zona sur de la región no es la única afectada pues las lluvias e inundaciones se han presentado también en el Huallaga Central, específicamente en el poblado Puerto Rico donde las aguas del río Huallaga arrasaron con el cementerio, campos de cultivo e inundaron decenas de viviendas.

La situación es similar en el Alto Mayo, donde un equipo técnico del Proyecto Especial Alto Mayo (PEAM) recorrió diversas poblaciones levantando un informe y llevando ayuda. En ese sentido, se informó que al menos quince familias perdieron sus pertenencias por la inundación en la quebrada Shanguilla, centro poblado Buenos Aires, margen izquierda del río Mayo.

Asimismo, cien metros de la carretera Rioja – Yorongos quedaron destrozadas y la corriente del río Tónchima viene erosionando el resto de la vía. La situación de inundaciones se repite en Habana, Rioja y Roque.