Como parte del programa “ELECTRO INFORMA”; profesionales de Electro Oriente realizan exposiciones; con el objetivo de brindar información sobre el uso eficiente de la energía eléctrica y los riesgos que puede ocasionar. En el campo de la prevención de accidentes; Electro Oriente ha contemplado brindar charlas de sensibilización e informativas a las instituciones públicas y privadas que brindan servicios de seguridad, primeros auxilios y prevención de peligros, con difusión de mensajes relacionados a riesgos eléctricos. En la región San Martin y la provincia de Alto Amazonas se despliega este programa con el propósito de enseñar e informar a las instituciones sobre seguridad y prevención de accidentes eléctricos, uso eficiente de la energía eléctrica, usos productivos de la energía, entre otros temas. Destaca la participación de los miembros del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la Ciudad de Tarapoto, sobre prevención de riesgos eléctricos y causales de incendios por consecuencia del mal uso de la electricidad. Electro Oriente seguirá brindando charlas informativas a las Instituciones públicas y privadas sobre seguridad y prevención de accidentes, contrarrestándolos y contribuir al conocimiento de sus motivos; ya sea por causa humana, por la naturaleza o algún factor no prevenido.


Hay lugares en la tierra donde no llueve ni una sola gota; en cambio, al mismo tiempo existen zonas donde las excesivas inundaciones se llevan casas, erosionan las orillas de los ríos, se llevan grandes tramos de carreteras. El calor es sofocante en muchos lugares donde hasta se cocinan los alimentos en los candentes pavimentos de las calles; en otras partes, el frío es aterrador, donde se mueren congeladas las personas y los animales. Los niños distraídos en sus equipos celulares y/o Tablets, cargando algunos kilos de sobrepeso, simplemente no se dan por enterados de éstos acontecimientos ambientales. Las personas de los pueblos, con sus orejas gachas, arrojan a cada rato a la cara leves vientecillos con las manos, procurando hacerse de algo de aire en éste sofocante calor. Se llevan el pañuelo a la frente y cara para secar las gotas gruesas de sudor que emanan desde los profundos poros. Hay lugares donde los granizos son del tamaño de una bola de billar y provocan problemas serios con los techos de las casas y con los perros callejeros que corren sin dirección emitiendo sus aterradores gritos. Los grumos de hielo que caen también afectan las plantaciones.

La naturaleza presenta éstos azotes ambientales en el mundo, quizá aparentemente con algo de crueldad, como una leve advertencia a la humanidad, de usar sus recursos con total ineptitud, que ufanándose de solvencia mental, actúa echando mano su lado oscuro de ignorancia. Nadie en su sano juicio podría cortar la rama donde está sentado, porque se cae. No podría concebirse que una persona con sus sentidos completos no racionalice el uso de los bosques a sabiendas que son de utilidad integral, porque capturan los gases de carbono que expulsamos las personas y los animales al respirar; que suministran de oxígeno que respiramos las personas y los animales; que proveen de leña para el combustible con el cual los agricultores preparan los alimentos; proveen de madera rolliza para las cercas, para las casas; madera aserrada para la mueblería y la construcción de casas en las urbes; son las casas de los animales silvestres; son las fuentes de alimentos de los animales silvestres y del hombre; son las barreras vivas y muertas que evitan la pérdida del suelo; son los sostenes de las orillas de diversas fuentes de agua, evitando erosiones cuantiosas; protegen las fuentes de agua del radiante sol y del fuerte calor, mitigando la rápida evaporación y permitiendo una vida agradable para los peces; los frutos son fuente de alimento de los peces y demás animales; son fuente de medicinas; son los mitigadores del calor, a modo de aire acondicionado natural para los seres vivos de la tierra. Nadie puede decir que no sabe estas providencias de los bosques y los árboles, porque al pasar cerca de un pasto los ganados se encuentran apiñados debajo la copa de algún solitario árbol. Cuando la persona camina durante el día soleado, en la calle o por área rural, necesariamente se cobija de la sombra de algún árbol. Simplemente no hay justificación, todas las personas saben de éstos beneficios; entonces, ¿por qué el hombre comete barbaridades ambientales eliminando todo lo que es bosque? ¿Por qué tala toda planta que se encuentra en la faja marginal de una fuente de agua? Entonces, con esta leve advertencia, la naturaleza está haciendo entender a la humanidad que debe tomar el tema ambiental con madurez, como debería actuar siempre. El Edén entregado por Dios a los primeros hombres, es ésta selva bella donde ahora vivimos, donde no deberíamos comer el fruto prohibido y no deberíamos destruir la casa donde vivimos. Si así seguimos actuando, ¿dónde viviremos? No es necesario repetir el adjetivo de un cómico de lo que nos comportamos. Pero, las evidencias están a la vista, el actuar de corderos sin amo que destruyen su casa, bueno, quizá por la ausencia de significativas masas grises cerebrales del amo y por la atracción de sus instintos a imanes monetarios superfluos. Solo bastarán algunas generaciones en adelante, las que profieran de nuestro actual actuar con el medio natural, términos irreproducibles, con abundantes menciones deshonrosas de nuestras progenitoras que sin culpa recibirán estos agravios.

Que los azotes ambientales en el mundo, sean advertencias fulgurantes que destrocen las maldades de nuestras actuales acciones; que sean instrumentos oftalmológicos que abran bien nuestras ceguedades; que sean lívidos latigazos que señalen sus vívidas carnes para hacerlos despertar de sus prolongados letargos. Los azotes ambientales en el mundo, en buena cuenta, entonces, son buenos acontecimientos en los malos comportamientos de la gente inteligente. No es que Dios castiga, somos los seres humanos los que destruimos nuestra naturaleza, el Edén que El señor nos dio para vivir. Estos azotes ambientales de hoy son solo señales de situaciones que vendrán mañana. Es que estamos cosechando los frutos de las siembras que hicimos en éstas pocas décadas precedentes.