¿Quieres ser feliz? ¡Come garbanzos!


El mismo aminoácido de los garbanzos que causa la segregación de la serotonina es el que emplea la farmacología moderna para producir el popular antidepresivo Prozac.

Además de su alto contenido de potasio, fibra, vitaminas C y B6 —combinación de elementos de ayuda a la salud del corazón, ahora se sabe que también producen serotonina, la hormona de la felicidad, de la misma forma que en los antidepresivos.

La serotonina es la sustancia que producen las neuronas para comunicarse entre sí. Interviene en las etapas de enfado y agresión (inhibiendo esas conductas) así como en la regulación del sueño, el humor, el deseo sexual y el apetito. Como consecuencia, aumenta la autoestima y el bienestar general.

Según un estudio israelí, el consumo en Oriente Medio del hummus, garbanzos cocinados como un potaje, produce una sensación de bienestar a quienes lo ingieren. Todo tiene que ver porque este alimento contiene un aminoácido conocido como triptofano que, si lo tomamos en una gran cantidad, produce serotonina, una sustancia benefactora.

Y a pensar de lo que podría pensarse, los garbanzos cultivados contienen más serotonina que los salvajes. Los investigadores han llegado a la conclusión que el mismo aminoácido del garbanzo que causa la segregación de la serotonina es el que emplea la farmacología moderna para producir el popular antidepresivo Prozac. Es por eso que se recomienda como método casero para momentos depresivos.